Colectivo Pedagóxico Estiño, medio siglo de pedagogía compartida, cultura gallega y solidaridad internacional

Anxo Vilabrille, presidente del colectivo pedagógico Estiño desde hace alrededor de 10 años, pone en valor la iniciativa solidaria de la creación de un calendario anual para vender y recaudar fondos para niños y niñas de Nicaragua
colectivo-Pedagóxico-Estiño
25 Feb 2026

Jessica Fernández

Hay proyectos educativos que nacen de una necesidad concreta y acaban convirtiéndose en referentes por su continuidad, por los valores que defienden y por el impacto que generan más allá de las aulas. Con cerca de cincuenta años de historia, el Colectivo Pedagógico Estiño es una clara muestra del buen hacer del profesorado gallego en la mejora de la educación, la defensa de la escuela rural, la promoción de la lengua y de la cultura gallega y con un firme compromiso solidario. En la actualidad, el colectivo está presidido por Anxo Vilabrille, que lleva alrededor de diez años al frente de una iniciativa basada en el trabajo cooperativo y en la implicación directa del profesorado y del alumnado.

El Colectivo Pedagógico Estiño surge en los años 70, en un contexto educativo muy distinto al actual, marcado por la dispersión geográfica y por el predominio de las escuelas unitarias en el rural gallego. Tal y como explica su presidente, la semilla del proyecto germinó entre maestros que compartían formación e inquietudes. “Un grupo de maestros, que habían sido alumnos de la antigua Escuela de Magisterio de Lugo, decidieron unir fuerzas para trabajar conjuntamente y mejorar la situación de las escuelas unitarias”, recuerda Vilabrille.

Aquellas escuelas, mayoritarias en el medio rural, sufrían un fuerte aislamiento, tanto a nivel de recursos como de relaciones entre el alumnado. Por eso, desde el inicio, el colectivo marcó como prioridad crear vínculos entre centros. “El objetivo principal era que los niños y niñas tuviesen contacto con otros niños y niñas de otras escuelas y facilitar un poco la dinámica de trabajar conjuntamente”, explica.

De aquella voluntad de cooperación nació una de las iniciativas más características de Estiño: la elaboración de un calendario anual. En un primer momento, la finalidad era práctica, ligada a las necesidades materiales de las escuelas. “Surgió la idea de elaborar un calendario con la finalidad de conseguir fondos para las propias escuelas y así poder ofrecer al alumnado alguna salida o excursión con los niños, ya que eran muy pocos los recursos económicos con los que contaban”, relata Vilabrille.

El proyecto fue creciendo a medida que se iban incorporando más maestros y centros educativos y, con el paso de los años, la situación de las escuelas mejoró de forma notable, pero el colectivo decidió mantener viva la iniciativa y redefinir su sentido. “Cuando vimos que ya no hacía falta recaudar dinero para los centros, decidimos dar un paso más y seguir elaborando el calendario, pero para recaudar fondos para niños y niñas de escuelas de zonas rurales de Nicaragua, a través de la ONG AXUNICA de Lugo”, explica el presidente.

Solidaridad educativa en Nicaragua

Ese giro marcó una nueva etapa para Estiño, que pasó a desarrollar una acción solidaria de carácter internacional centrada en el derecho a la educación. Vilabrille describe una realidad muy dura en las zonas en las que colaboran. “Estamos hablando de escuelas del rural de Nicaragua a las que acuden niños y niñas de familias muy pobres que, si quieren seguir estudiando, no pueden hacerlo por no poder desplazarse a otras localidades”.

Así, a través del colectivo y en colaboración con entidades que trabajan directamente en el país, Estiño consigue canalizar los fondos recaudados para garantizar la continuidad educativa de estos chicos y chicas. “A través de nuestra asociación conseguimos reunir el dinero suficiente para que, mediante entidades que actúan allí, se gestione que esos niños puedan desplazarse a otras localidades y continuar con sus estudios, subvencionándoles el alojamiento y la propia formación”, explica. El impacto de esta iniciativa se refleja también en los datos. “El año pasado hicimos una tirada de 2.500 ejemplares del calendario, que conseguimos vender, y con ese dinero pudimos ayudar a niños y niñas de zonas desfavorecidas”, añade.

El calendario 2026: Entroido y tradición gallega

Cada año, el colectivo se reúne en el mes de septiembre para planificar una nueva edición del calendario. La correspondiente a 2026 es ya la número 47, una cifra que muestra la continuidad y consolidación del proyecto. En esta ocasión, la temática escogida es el Entroido, una de las manifestaciones más singulares de la cultura popular gallega. “Este año acordamos que el motivo sería el Entroido, porque todos los años intentamos que el calendario esté relacionado con la cultura y con la tradición gallega”, explica Vilabrille.

En la actualidad, Estiño está formado por 23 centros educativos repartidos por Galicia, con especial presencia en la provincia de Lugo, con centros en Ribadeo, Vilalba, Lugo, Cervantes, Navia de Suarna, Sarria o Taboada, además de otros de A Coruña y de Pontevedra. “Este año no tenemos representación en Ourense”, puntualiza el presidente.

La diversidad también se refleja en los niveles educativos, ya que participan escuelas de infantil y primaria, institutos e incluso un centro de educación especial. De este modo, el calendario es el resultado de un proceso colectivo en el que participa activamente el alumnado. “Entre esos 23 centros educativos nos ponemos de acuerdo en la temática y diseñamos el calendario”, explica Vilabrille. “Cada centro se encarga de un aspecto concreto y el alumnado realiza dibujos relacionados con el tema asignado. Se hace una selección previa de cuatro o cinco dibujos, que nos envían, y el día del montaje escogemos los que mejor encajan para el resultado final”, detalla. A partir de ahí, cada escuela tiene libertad para trabajar pedagógicamente la temática. “Hay colegios que incluso montan exposiciones relacionadas con el tema”, añade.

Más allá del producto final, el calendario se convierte en un recurso educativo de gran valor. “Este trabajo es un referente para el alumnado porque ven cómo llevar a cabo una acción solidaria al mismo tiempo que toman conciencia de la necesidad de fomentar la cultura gallega”, destaca Vilabrille. Ese compromiso con la lengua y con la identidad cultural es uno de los pilares fundamentales del colectivo. “Uno de los objetivos de Estiño es el fomento, la difusión y el cuidado de la cultura y de la lengua gallega, y eso es fundamental”, subraya.

Toda esa trayectoria queda reflejada en la colección completa de calendarios, que se encuentra expuesta en la Escuela de Formación del Profesorado de Lugo. “Todos los calendarios cumplen ese objetivo de difusión y cuidado de la cultura y de la lengua gallega; todas las temáticas están siempre relacionadas con la tradición gallega”, afirma.

Otro de los rasgos de identidad de Estiño es su independencia institucional. El colectivo no solicita subvenciones ni ayudas públicas. “Consideramos que este debe ser un colectivo pedagógico totalmente ajeno a las instituciones políticas, por lo que nunca pedimos ayudas ni ningún tipo de subvención”, explica Vilabrille, quien defiende que así mantienen “total libertad y control en la toma de decisiones”. Sí cuenta, no obstante, con colaboradores como Bico de Grao o Librería Trama, que vende los calendarios, así como con la Asociación A Volta do Agro, que colabora con el proyecto.

De cara al futuro, el principal reto es garantizar la continuidad del proyecto. “Lo que deseamos es que continúe la asociación, aunque en los últimos años nos cuesta más conseguir gente joven”, reconoce el presidente, especialmente entre las nuevas generaciones de docentes. “Puede ser que el profesorado se sienta muy cargado en su labor diaria, pero yo sí veo cierta falta de compromiso y de implicación en este proyecto”, reflexiona.

A pesar de las dificultades, Estiño sigue demostrando que la educación, cuando se entiende como un trabajo colectivo y comprometido con la sociedad, puede transformar realidades y tender puentes entre culturas, generaciones y territorios.

0.3181619644165