El BNG impulsará en el Parlamento una condena a la “guerra absolutamente ilegal” de Estados Unidos e Israel

El BNG impulsará en el Parlamento de Galicia una iniciativa para condenar la “guerra absolutamente ilegal” iniciada por Estados Unidos e Israel en Oriente Próximo.
La viceportavoz del Bloque en la Cámara gallega, Olalla Rodil, calificó el conflicto como una “agresión militar injustificada y contraria al derecho internacional” que pone en riesgo la vida de la población civil y supone una amenaza para la seguridad internacional.
Rodil aseguró que la ofensiva supone una vulneración de la Carta de las Naciones Unidas y enmarcó los ataques en un “plan sistemático del imperialismo liderado por Washington y sus aliados”, especialmente Israel. Según la diputada nacionalista, ambos países representan “el principal foco de desestabilización global y una amenaza directa para el multilateralismo y la legalidad internacional”.
Iniciativa en el Parlamento
Ante esta situación, el BNG promoverá una condena “clara y contundente” de la guerra en el Parlamento gallego y reclamará a las instituciones públicas que adopten medidas para frenar la escalada bélica.
En la iniciativa parlamentaria, la formación nacionalista pedirá tanto a la Xunta como al Gobierno de España y a las autoridades de la Unión Europea que impulsen acciones reales para detener el conflicto. “Pedimos medidas reales y no eslóganes”, advirtió Rodil.
Entre las medidas propuestas está que el Gobierno español no participe en ningún tipo de intervención militar y que dé marcha atrás en el envío de la fragata Cristóbal Colón a aguas de Chipre.
Diplomacia y salida de la OTAN
La diputada también defendió que la solución al conflicto debe pasar por la vía diplomática y por la recuperación de las negociaciones políticas para alcanzar una salida pacífica.
Además, el BNG reiteró su posición a favor de la salida de España de la OTAN y reclamó el cierre de las bases militares estadounidenses situadas en Morón y Rota.
Según Rodil, la prioridad debe ser garantizar la paz y el respeto al derecho internacional, evitando la participación en operaciones militares que puedan agravar el conflicto.