El Colectivo de Jubilados y Pensionistas se moviliza por un SAF con recursos y personal suficiente

El Colectivo de Jubilados y Pensionistas de la CIG se movilizó esta mañana en las siete ciudades gallegas para exigir un Servicio de Ayuda a Domicilio (SAF) dotado de recursos y personal suficiente, garantizando así una atención digna a las personas dependientes y sus familias.
La central sindical demanda la creación de un Sistema Público Gallego de Servicios de Atención a las Personas, que gestione todos los recursos públicos, incluido el SAF, para asegurar unas condiciones dignas y justas para las personas dependientes. Según denuncian, el servicio está actualmente en manos de los ayuntamientos, mayoritariamente privatizado y con insuficiente financiación, lo que provoca esperas de más de un año para acceder a las prestaciones.
Un servicio con carencias estructurales
El colectivo denuncia que en Galicia más de 2.500 personas esperan una prestación, con demoras de más de seis meses en muchos casos. Además, destacan la falta de plazas en residencias y centros de día:
- Galicia cuenta con 286 centros residenciales, de los cuales solo 71 son públicos.
- De las 21.952 plazas disponibles, apenas 5.016 son públicas, frente a 16.936 de gestión privada.
- La cobertura en residencias no alcanza el 3,5% de la población mayor de 65 años, cuando la OMS recomienda un mínimo del 5%.
- Solo existen 252 centros de día en toda Galicia, de los cuales solo 97 son públicos.
Condiciones laborales precarias en el SAF
El Servicio de Ayuda a Domicilio presenta graves deficiencias debido a la falta de financiación y su gestión privada en muchos ayuntamientos. Esto provoca que las trabajadoras, en su mayoría mujeres, sufran una sobrecarga de trabajo y una precarización de sus derechos laborales.
Denuncian que el SAF cuenta con personal insuficiente, que trabaja en condiciones de gran esfuerzo físico y emocional, con salarios bajos y sin reconocimiento. El colectivo exige una gestión pública directa de la Xunta de Galicia para garantizar un servicio universal y equitativo, así como una mejora de las condiciones laborales de las cuidadoras.