La CIG inicia una campaña contra la precariedad en los grandes almacenes y el trabajo obligatorio en domingos y festivos

La federación de Servicios de la CIG ha puesto en marcha una campaña para reclamar condiciones laborales dignas y salarios justos en el sector de los grandes almacenes, además de exigir la eliminación de la obligatoriedad de trabajar en domingos y festivos establecida en el convenio colectivo estatal.
La campaña incluirá concentraciones los viernes 6 y 27 de marzo en varias ciudades gallegas y culminará con una jornada de huelga el jueves 2 de abril, coincidiendo con un festivo de apertura comercial.
Movilizaciones en varias ciudades gallegas
Las primeras protestas se celebrarán el viernes 6 de marzo a las 18:30 horas frente a distintos centros comerciales:
Vigo: El Corte Inglés de Gran Vía
A Coruña: Carrefour de la avenida Alfonso Molina
Ferrol: Alcampo del polígono de A Gándara
Lugo: Carrefour de la carretera de A Coruña
Santiago: Alcampo del centro comercial Área Central
Vilagarcía: Alcampo de la avenida das Carolinas
El sindicato recuerda que el convenio estatal de grandes almacenes incluye empresas como El Corte Inglés, Carrefour, Alcampo, MediaMarkt, IKEA, Leroy Merlin, FNAC o C&A.
Según la CIG, la campaña continuará más allá de la huelga de abril, ya que el actual convenio finaliza el 31 de diciembre, por lo que el próximo año deberá negociarse su renovación.
Sobrecarga laboral y dificultades para conciliar
El secretario nacional de CIG-Servicios, Carlos Alján, denunció que las grandes multinacionales del comercio están precarizando cada vez más las condiciones laborales mediante la reducción de plantillas, el aumento de la carga de trabajo y la falta de sustituciones en bajas o vacaciones.
Esta situación provoca mayores ritmos de trabajo y presión constante, lo que repercute en la salud de las personas trabajadoras y aumenta los procesos de incapacidad temporal por enfermedades musculoesqueléticas, estrés o ansiedad.
Además, señaló que se trata de un sector altamente feminizado y con una elevada presencia de contratos a tiempo parcial, lo que dificulta especialmente la conciliación de la vida laboral y familiar.
A ello se suma la obligación de trabajar en domingos y festivos de apertura comercial autorizados por la Xunta, sin compensaciones suficientes y, en algunos casos, incumpliendo el descanso semanal establecido por la ley, según denuncia el sindicato.
Salarios próximos al SMI
Otro de los aspectos criticados es que los salarios del sector apenas superan el Salario Mínimo Interprofesional, a pesar de los beneficios millonarios que registran estas empresas.
Alján calificó estas retribuciones como “salarios de subsistencia”, que no reconocen la responsabilidad ni el volumen de trabajo realizado por las personas empleadas.
Principales reivindicaciones
Entre las medidas que reclama la CIG destacan:
Incrementar las plantillas y transformar contratos a tiempo parcial en jornadas completas.
Limitar el trabajo en domingos y festivos, garantizando su voluntariedad y compensaciones reales.
Alcanzar acuerdos en los centros de trabajo para mejorar las condiciones laborales.
Incrementos salariales que permitan vivir dignamente.
Críticas al convenio estatal
El sindicato también responsabiliza de la situación actual a las negociaciones desarrolladas en el ámbito estatal y acusa a los sindicatos firmantes del convenio de perpetuar condiciones laborales y salariales precarias.
En este sentido, Alján criticó que estas organizaciones convoquen ahora movilizaciones contra un convenio que, según afirmó, “ellos mismos negociaron y firmaron con la patronal”.
Desde la CIG concluyen que el sector del comercio no puede seguir instalado en la precariedad y aseguran que continuarán movilizándose para defender los derechos de las trabajadoras y trabajadores.