Rueda anuncia un plan de 157 millones para apoyar a sectores y familias por la crisis en Oriente Medio

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, anunció la activación de un plan de medidas dotado con 157 millones de euros para apoyar a los sectores con más dificultades y a las familias vulnerables ante los efectos de la guerra en Oriente Medio.
El plan, aprobado por el Consello de la Xunta, incluye un total de 20 líneas de actuación que combinan medidas de apoyo financiero, protección social, transición energética y resiliencia económica, además de propuestas dirigidas al Estado y a la Unión Europea.
Entre las actuaciones más urgentes destacan los 62 millones de euros en préstamos destinados a empresas y pymes, a través del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), con el objetivo de garantizar liquidez y facilitar la continuidad de la actividad económica.
El plan contempla también más de 44,9 millones de euros para reforzar los sectores productivos, especialmente el pesquero, que recibirá 25,5 millones para modernizar infraestructuras portuarias y mejorar la cadena de frío, y el agrario, que contará con 19,4 millones para impulsar la modernización de las explotaciones y la eficiencia productiva.
En el ámbito social, se destinan más de 6 millones de euros para apoyar a los hogares vulnerables mediante medidas como moratorias y ayudas al alquiler, así como el refuerzo de prestaciones como el Bono Social Térmico o la RISGA.
Además, el Gobierno gallego apuesta por la eficiencia energética y la transición hacia un modelo más sostenible, con una inversión de 39,3 millones de euros para rehabilitación de edificios, autoconsumo e impulso de comunidades energéticas.
El plan incluye también 5 millones de euros para la promoción turística de Galicia, con el objetivo de posicionar a la comunidad como un destino seguro y de calidad frente a la inestabilidad de otros mercados internacionales.
Según explicó el conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, la Xunta mantiene contacto permanente con los clústeres empresariales para conocer el impacto de la crisis y adaptar las medidas a las necesidades del tejido productivo.
La iniciativa incorpora un sistema de seguimiento y evaluación para garantizar una ejecución eficaz y coordinada, así como medidas de tramitación acelerada que permitirán resolver solicitudes de financiación en un plazo máximo de diez días.
Además de las actuaciones autonómicas, el plan incluye propuestas al Gobierno central y a la Unión Europea, como mayor flexibilidad en los fondos, cofinanciación al 100 % y nuevas líneas de apoyo para sectores afectados por la crisis energética y logística.