Xoán Fórneas: “Mi carrera como actor da credibilidad, pero yo era músico antes de actor”

Xoán Fórneas, actor de Lugo reconocido por sus papeles en películas y series, ha sacado su primer single, ‘Ferido’, con el que amplía su trayectoria
Xoán-Fórneas
11 Jan 2026

Jessica Fernández

¿Cuándo se dio cuenta de que quería ser actor?

Es algo que sentí ya desde muy pequeño, desde lo lúdico. Los ingleses para decir que interpretan un papel dicen ‘play a role’, es decir, juegan un rol, y yo pienso que en mi caso ya viene de la infancia, cuando me inventaba que era otra persona. Ahí nace una pasión de canalizar emociones y comunicarme con el público. Yo pienso que el punto de inflexión fue en el colegio de As Gándaras, ya que la profesora de Religión, Elvira Cerdeira, organizaba un Belén Viviente e íbamos disfrazados de personajes, y yo recuerdo que nos grabaron en vídeo y después nos lo enseñaron en la televisión que había en la Biblioteca y me gustó verme representado. Así, fue creciendo mi amor por la interpretación, en el cole, en el que había festivales, y me gustaba eso. Recuerdo verme en esas grabaciones y yo sentía que quería hacer eso.

¿Cómo fueron los primeros pasos en el mundo de la interpretación?

En el instituto formamos un grupo de teatro aficionado fuera de las horas de clase e incluso hicimos una obra que mandamos a un concurso y nos llamaron para representarla en otros sitios. Como yo tenía esa inquietud con la música y el teatro, me apunté a la Escola de Teatro Palimoco y Pomba Luxilde me ayudó a preparar las pruebas de acceso a la Real Escuela de Arte Dramático de Madrid. Tuve que negociar con mi madre, porque yo hice el bachillerato de Ciencias y, en principio, iba a estudiar Enfermería, pero como la cosa estaba mal en todos los sectores laborales en esa época, le dije a mi madre que iba a estudiar teatro, y si no conseguía nada en ese mundo, estudiaría Enfermería. Así, aprobé las pruebas de acceso a la Escuela y estuve cuatro años estudiando. Sin embargo, las escuelas públicas de Arte Dramático, a pesar de tener unas buenas instalaciones, están muy desconectadas de cómo funciona el mundo real laboral. Cuando salí de la escuela no sabía qué hacer, ya que no te explican a dónde tienes que ir, cómo buscar a un representante, cómo pasar un casting... que al final son cosas básicas si quieres vivir de esto. Así que estuve unos meses perdido en Madrid hasta que tuve la suerte de que se convocó un casting de una serie para Televisión de Galicia, de la serie ‘Dalia a modista’, producida por una productora en la que estaba una chica que conocía de antes, ya que de pequeño participé en algún programa de televisión, y que me mandó la información. Hice el casting y me cogieron. Fue mi primera serie, en la que me nominaron a los Mestre Mateo y eso me abrió paso para hacer otra serie. Con esa serie, conseguí una representante que me consiguió un papel en la serie ‘Acacias’, que me puso en la rueda y me dio a conocer.

¿Cuáles son los papeles que más le gustó hacer?

Los que más me gustaron interpretar son Castelao, y Quique en ‘Respira’, sobre todo porque están muy bien construidos. Como actor, tienes cosas a las que agarrarte. Pero siempre digo que todo lo que fui haciendo me sirvió de aprendizaje para lo siguiente. Todos los personajes te van llevando al actor que eres hoy.

Interpretar a Quique fue un gran proceso de aprendizaje, ¿no?

Sin duda. Para mí, primero, fue una gran oportunidad poder formar parte, como uno de los actores protagonistas, en una serie de una plataforma tan conocida. Y con respecto a Quique, es un personaje muy contradictorio, y eso es interesante, porque, por una parte, tiene vocación de salvar vidas y, por otra, está poniendo su vida y la de los demás en riesgo. Al principio, el personaje en guion era una persona más complicada, atormentada, pero yo quería interpretarlo de una manera más torpe, que no ve las consecuencias de sus actos. Interpretando este papel disfruté y aprendí muchísimo, sobre todo gracias a un equipo increíble. Agradezco que los guionistas, productores, directores, equipo técnico... tuvieran en cuenta mi visión del personaje al darle vida a lo que ellos pensaron y escribieron; me dieron mucha libertad creativa.

¿Cómo es trabajar con actores y actrices de la talla de Blanca Suárez, Aitana Sánchez-Gijón, Manu Ríos, Najwa Nimri…?

Hay que llevarlo con la máxima normalidad posible y darse cuenta de que esto es mi trabajo y a lo que me dedico. Me refiero, yo también fui fan de esos actores y partía desde un punto de admiración hacia ellos, pero cuando vas a trabajar, tienes que dejar eso a un lado y atender tu trabajo, dándole vida a un personaje en una serie, en este caso. Creo que todo artista pasó por esa etapa del síndrome del impostor, pero hay que ir aprendiendo y ahora no estoy en esa fase. Por otro lado, la imagen pública no nos pertenece; nosotros seguimos siendo nosotros, pero al tener una presencia pública, la gente nos ve de una forma que es como si existieran dos Xoán, uno el de siempre, y otro que es el que ahora es conocido. Y a los actores más conocidos les pasará lo mismo. Al final, son trabajadores contratados para hacer una labor y hay una exposición pública que implica un efecto en el espectador, pero la gente más grande en este mundo es la más normal y la que menos “tontería” tiene. Al final, a todos nos cuesta llegar a donde estamos y sabes que este trabajo es frágil, por lo que hay que ser muy serio y hacer bien tu trabajo. La gente más mediocre es quien lo tiene más creído, y por eso tampoco llega a más. Hay un dicho de una serie que dice “lo importante de Puente Viejo no eres tú, es Puente Viejo”, y básicamente en eso consiste el mundo del cine. Los proyectos tienen que funcionar, y eso no se basa solo en quién salga, sino en el guion, en la producción, el equipo, etc.

Hablando recientemente con María Vázquez, nos comentaba que quizás hay una percepción distorsionada del sector.

Sí, concuerdo con ella, que además es una actriz a la que admiro muchísimo. Realmente, el problema es que en Madrid, que es una ciudad que me encanta, hay mucho talento, pero también mucha “morralla”. Yo creo que, a veces, se le da mucho empuje a gente o proyectos de arte que no lo son, y eso también es así debido a la prensa y a las redes sociales. El arte tiene que perdurar en el tiempo y la fama que tiene alguna gente es fugaz. Yo creo que tengo talento y que tengo la capacidad de ver el talento en los demás, pero estamos muy condicionados por el dinero, la moda, etc. Entonces, cuando llegas a un punto álgido en tu carrera, tienes que pararte, seguir trabajando duro y no dejarte llevar por esa “fama” instantánea que te puede nublar.

Es decir, estar con los pies en la tierra. Y, hablando de eso, usted lleva la suya por donde va. Es más, a pesar de haber vivido en Madrid muchos años, quiso hacer esta entrevista en gallego.

El gallego es mi lengua materna y, además, teniendo en cuenta la situación de diglosia que se vive en Galicia y que el gallego es una lengua minorizada, yo creo que debe ocupar un espacio fuerte a nivel social y debemos conservarlo, porque, como decía Castelao, algo así como que el idioma es el Santo Grial del pueblo, la mayor expresión de la cultura de un pueblo, y el gallego es un idioma único. Y por eso también tomo la decisión de hacer mi música en gallego y ojalá que guste más allá de Galicia.

Hablando de Castelao, usted protagoniza la película sobre Castelao ‘Antes de nós’. ¿Cómo valora esta experiencia?

Yo no iba a hacer el papel de Castelao, pero al actor protagonista le salió otro proyecto y la directora, que conocía mi trabajo, decidió que fuese yo Castelao. Había responsabilidad, miedo a fallar y a equivocarse, pero me sentía preparado para hacerlo y además estuve muy bien rodeado. Fueron muchos días de mucho trabajo, mucho ensayo con las lingüistas y con el resto del equipo para montar a caballo, etc. Pero me encantó. Me gusta ser actor por esto, por la complejidad de construir un personaje.

¿Cómo fue el proceso de dar el paso a meterse en el mundo de la música?

Creo que lo primero que me ayudó a dar ese paso fue salir de Madrid, porque me condicionaba, pero yo ya sentía esa inquietud de sacar mi música y en gallego. Al venir a Galicia seguía sintiendo ese miedo a que no gustase, pero prefería eso a arrepentirme de no hacerlo. En verdad, fue un proceso duro porque estaba yo solo, mi carrera como actor da credibilidad, pero realmente yo era músico antes que actor, entonces era algo que tenía que surgir. Afortunadamente, me está yendo muy bien y eso me anima a seguir.

Hablemos del videoclip, que está grabado en Castro de Rei.

Sí, de donde son mis abuelos. Yo tenía una idea creativa, pero traté de unir un equipo que me ayudase a poner en pie todo lo que yo quería hacer. Así, preparamos también unas piezas para redes sociales en las que integramos a los patrocinadores, negocios locales que hicieron posible este sencillo y quería devolverles su apoyo. Yo quería lanzar música pero sin renunciar a lo que yo soy, porque fueron una especie de microdramas que avanzaban de lo que iba ‘Ferido’, y también como forma de promocionar la canción. En el videoclip se representa como una leyenda en la que unas meigas curan un corazón roto de amor ahumándolo, como un botelo. Así, las meigas curan corazones heridos por el desamor como un ritual de curación para que el dolor trascienda y podamos celebrar que estamos vivos. Me parece importante mostrar que el dolor es parte de la vida y también que te vas a curar. Cuando tú estás herido, no lo ves, pero esto va a pasar en algún momento, y mientras tenemos que dejar que salga fuera.

¿Cuáles son sus proyectos de futuro?

Ahora mismo estoy rodando una serie para Atresplayer con una productora de Galicia y quiero seguir en proyectos del mundo audiovisual, y a la vez, quiero seguir trabajando creando música en gallego. La idea es sacar más canciones en 2026.

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