ADEGA pide a la Xunta de Galicia más control en la gestión de los residuos de la construcción y descarta la necesidad de nuevas plantas

ADEGA ha solicitado a la Xunta de Galicia un mayor control sobre la gestión de los residuos de la construcción y demolición (RCD) y considera innecesaria la autorización de nuevas plantas de tratamiento, al entender que Galicia ya cuenta con infraestructuras suficientes para hacer frente al volumen de estos materiales.
La organización ecologista hizo público un análisis elaborado por su delegación en Compostela en el que concluye que el problema actual no radica en la falta de instalaciones, sino en la necesidad de mejorar los mecanismos de control y seguimiento del sistema. Según los datos recopilados a partir del Plan de Gestión de Residuos Industriales de Galicia (PRIGA 2023-2030), existen en la comunidad 66 instalaciones autorizadas para la valorización de este tipo de residuos, con una capacidad superior a los 4,8 millones de toneladas anuales.
ADEGA subraya que esta cifra multiplica por ocho la cantidad de residuos de construcción y demolición que se generan cada año en Galicia, lo que supone una capacidad en torno a un 700 por ciento superior a las necesidades actuales. Por este motivo, considera que no existen argumentos que justifiquen la creación de nuevas plantas de tratamiento.
La entidad pone como ejemplo el área de Santiago de Compostela, donde ya funcionan cuatro instalaciones autorizadas en municipios próximos, incluida una en Teo. En este contexto, cuestiona la necesidad de una nueva planta en esta localidad, un proyecto que, según recuerda, está generando oposición vecinal.
ADEGA sostiene que una de las principales carencias del sistema es la falta de información sobre el destino real de los residuos y sobre el cumplimiento de la normativa que obliga a su correcta separación en la propia obra. La organización recuerda que el propio PRIGA reconoce la ausencia de datos suficientes para evaluar si esta obligación legal se está cumpliendo de forma efectiva.
La asociación ecologista también considera insuficiente la información disponible para conocer qué porcentaje de los residuos se destina realmente a la reutilización y al reciclaje de calidad y qué parte termina en procesos de valorización con menor valor ambiental. A su juicio, esta situación dificulta comprobar el cumplimiento de la jerarquía europea de residuos, que prioriza la prevención, la reutilización y el reciclaje.
Por todo ello, ADEGA reclama a la Xunta de Galicia que centre sus esfuerzos en la inspección y control de las plantas ya existentes, que garantice la correcta separación de los residuos en origen y que impulse de forma efectiva la reutilización y el reciclaje de los materiales procedentes de la construcción y demolición antes de autorizar nuevas instalaciones.