Dos alumnas del IES Ramón Menéndez Pidal rompen barreras y llegan a la final nacional de un concurso universitario sobre el cáncer infantil

Llegar a la final de un concurso universitario compitiendo contra estudiantes de facultades de toda España ya es un logro. Hacerlo desde la Formación Profesional a distancia lo convierte en un hito. Eso es lo que consiguieron Saray Gómez y Teresa Prado, alumnas del IES Ramón Menéndez Pidal, que formaron el equipo Brandungueiras y participaron el pasado 5 de junio en la final del concurso nacional de publicidad impulsado por la campaña 'El monstruo de mi cabeza', celebrada en la Universidad Complutense de Madrid.
Las dos estudiantes fueron la única excepción entre los siete equipos finalistas. Mientras el resto procedía de universidades españolas, Brandungueiras alcanzó la fase decisiva desde un ciclo de Formación Profesional a distancia, demostrando que la creatividad y el compromiso social no entienden de etapas educativas. El certamen buscaba desarrollar una campaña de comunicación capaz de sensibilizar a la sociedad sobre el Glioma Difuso de Línea Media (DIPG), considerado uno de los cánceres infantiles con peor pronóstico. La iniciativa reunió a estudiantes de publicidad, comunicación, marketing y disciplinas afines de todo el país.
Más allá del resultado final, la presencia de las dos gallegas fue reconocida por el valor de su trabajo y por el esfuerzo personal que supuso preparar la propuesta. Ambas compatibilizaron los estudios con su actividad profesional y con responsabilidades familiares, al tiempo que participan en iniciativas solidarias de sensibilización. Teresa Prado es además impulsora del proyecto divulgativo 'O Lazo que Roxe', creado para dar visibilidad al DIPG y apoyar a las familias afectadas.
El concurso forma parte de la campaña estatal 'El monstruo de mi cabeza', promovida por las fundaciones Martín Álvarez Muelas, Blanca Morell, El Sueño de Vicky y la asociación Unidos Contra el DIPG. Su objetivo es dar visibilidad a una enfermedad que cada año afecta a decenas de niños y niñas y para la que, en la actualidad, no existe un tratamiento curativo eficaz.
La campaña no busca únicamente concienciar, sino también impulsar una recogida de firmas para reclamar el cumplimiento de la Proposición no de Ley aprobada por unanimidad en el Congreso de los Diputados en septiembre de 2017. La iniciativa instaba al Gobierno a promover medidas para impulsar la investigación de este tipo de tumor pediátrico, pero las familias denuncian que, casi una década después, buena parte de aquellos compromisos siguen sin materializarse.
Precisamente el pasado 18 de junio, familiares de menores afectados volvieron a concentrarse frente al Congreso para reclamar más financiación pública para la investigación, mejores tratamientos, la creación de unidades especializadas y una mayor coordinación asistencial entre comunidades autónomas. Denuncian que gran parte de la investigación continúa dependiendo de las donaciones privadas y del trabajo de las asociaciones.
La participación de Brandungueiras en la final nacional deja también un mensaje que trasciende el ámbito educativo. El equipo demostró que desde Galicia y desde la Formación Profesional también se pueden liderar proyectos de impacto social, contribuyendo a dar voz a una enfermedad poco conocida y a una reivindicación que continúa abierta: acelerar la investigación para ofrecer esperanza a las familias afectadas por el DIPG.