El BNG acusa al PP de utilizar un modelo “electoralista” para las residencias de mayores

El BNG ve en el anuncio de la Xunta de nuevas residencias en municipios mayoritariamente gobernados por el PP (22 de los 24 centros, el 92%) “mucho electoralismo y más privatización”. Así lo considera su portavoz de Política Social en el Parlamento, Olalla Rodil, que critica que se construyan estos centros sin tener en cuenta las listas de espera o las necesidades de la población de los demás municipios gallegos, a los que la Xunta de Galicia “ni consultó”. “Es gravísimo”, considera la diputada.
Señala que el único criterio objetivo de selección es que son municipios con menos de 25.000 habitantes, es decir, 297 de los 313 municipios gallegos, sin argumentar cuáles son las razones por las que se escogieron estos 24 ni por qué la Xunta no tiene en cuenta el número de personas solicitantes de residencia que no tienen plaza.
“El BNG siempre defendió que el criterio para distribuir nuevos equipamientos de carácter social pasa por fortalecer la red pública en aquellos lugares donde existe una mayor demanda, una mayor lista de espera a día de hoy para optar a una plaza en una residencia de mayores”, aclara.
Rodil recalca que el derecho a una vejez digna “es un derecho fundamental que no puede acabar siendo objeto del negocio y del lucro de un puñado de empresas”. Por eso, el BNG exige al PP que asuma la titularidad y la gestión pública de esas 24 nuevas residencias y que lo haga a través de los instrumentos que tiene, como la Agencia Gallega de Servicios Sociales, y después que aclare por qué se decidió optar por unos municipios y no por otros.
El BNG viene denunciando que en Galicia hay un enorme déficit de plazas públicas de residencia. “El PP no puede usar los derechos de la población mayor para hacer campaña electoral”, critica Rodil. “Es un despropósito que se esté jugando, en primer lugar, con las necesidades de miles de gallegas y gallegos dependientes que llevan años esperando por una plaza en una residencia pública.”
La diputada nacionalista ejemplifica con la residencia de Ribeira el electoralismo del PP, recordando que se trata del mismo centro que llevan anunciando desde el año 2021 “sin que el Gobierno gallego moviese un dedo para construirla”, recordó.
“Más bien, en estos últimos años lo que hizo el PP desde la Xunta fue poner trabas, incluso cambiando unilateralmente el espacio para su construcción, lo que todavía demorará más el proyecto, además de echar por tierra la inversión realizada hasta el momento por el Ayuntamiento de Ribeira”, lamenta.
Más privatización de los cuidados
La diputada nacionalista denuncia además que el Gobierno de Rueda ya avanzó que 700 plazas de esas residencias serán para la empresa privada. Alertó de que, teniendo en cuenta los antecedentes, las 1.100 plazas restantes probablemente serán privatizadas, tal y como hizo la Xunta con las residencias construidas por la Fundación Amancio Ortega en Lugo, Compostela, A Coruña, Pontevedra y Ferrol. “El caso de Lugo y de A Coruña son más que evidentes, acumulan ya denuncias de las personas usuarias, de las trabajadoras y de familiares, de las personas residentes por falta de personal, por incumplimiento de ratios y por déficits y carencias en la atención”, recalcó.
“Como siempre, el PP engordando el negocio de la privada aprovechándose de la necesidad de la gente mayor y dependiente que espera desde hace años por una plaza pública en una residencia de mayores”, reprueba, aclarando que, desde hace una década, el Gobierno del PP en la Xunta no asumió la gestión pública de ningún centro residencial. “Las plazas creadas en los últimos años son privadas o municipales, no de la Xunta”, aclara.
Es por ello que el BNG acaba de registrar varias iniciativas en el Parlamento para reclamar al Gobierno de Rueda que asuma la gestión pública directa de todas las residencias que anunció y que se van a construir, y que lo haga a través de la Agencia Gallega de Servicios Sociales. Además, le demanda que se planifique la creación de nuevos equipamientos teniendo en cuenta las necesidades reales (presentes y futuras de Galicia) y no los intereses electoralistas del Partido Popular.
En segundo lugar, el BNG exige “rendir cuentas” y entregar toda la documentación en relación con estas 24 residencias para conocer qué criterios utilizó la Xunta de Galicia para decidir los municipios en los que se van a construir, qué compromisos deberán asumir los ayuntamientos y con qué financiación se van a crear y gestionar.