El BNG de Vigo critica que se «entierren 107 millones más en hormigón» para ser sede del Mundial

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo cuestiona que sea una prioridad dedicar 107,5 millones de euros a la ampliación del estadio de Balaídos para que la ciudad pueda ser sede del Mundial de fútbol de 2030. El portavoz municipal del frente nacionalista, Xabier P. Igrexas, considera de una «absoluta frivolidad» anunciar esta inversión —que se sumaría a los más de 60 millones ya destinados a la reforma todavía inconclusa del estadio— sin presentar un proyecto concreto, documentación técnica ni una evaluación del retorno económico y social para la ciudad.
Igrexas advirtió de que se trata de la mayor inversión municipal anunciada en la historia de Vigo y criticó que Abel Caballero diese a conocer la cifra mediante declaraciones enlatadas, remitidas a los medios sin admitir preguntas y sin aportar documentación que permita conocer el alcance real de la actuación. «Despachar una movilización enorme de dinero público con declaraciones y alguna infografía, sin aportar un solo plan o proyecto concreto, es la demostración de su estilo de gobierno aparente: todo pura propaganda», denunció.
El portavoz nacionalista recordó que los 107,5 millones anunciados se distribuyen en 86,7 millones para reformar y ampliar nuevamente la grada de Tribuna; 11,7 millones para dos campos, dos centros de entrenamiento y actuaciones en otras gradas; y 9,1 millones para el Comité Organizador, el programa de voluntariado, aparcamientos y otros servicios.
El BNG cuestiona que, desde que Caballero anunció su intención de convertir Vigo en sede mundialista, no se hayan producido avances concretos. Según señaló Igrexas, no hubo partidas presupuestarias específicas para el proyecto en los ejercicios de 2025 y 2026, ni tampoco existe un proyecto de reforma o un proceso de licitación abierto. «Todo en punto muerto, a pesar de las delirantes declaraciones en las que cada semana Caballero asegura que la reforma para el Mundial ya está en marcha», afirmó.
Igrexas criticó también el modelo de actuación desarrollado en Balaídos y que se pretenda continuar ampliando la inversión en una infraestructura cuya reforma actual sigue sin concluir. «Caballero había prometido hacer de Balaídos el Guggenheim del fútbol, acabó siendo una versión chapucera de la Sagrada Familia con obras eternas y una ejecución bastante chapucera, y ahora pretende convertir el estadio en su particular mausoleo, siguiendo el modelo de la descomunal Ciudad de la Cultura de Fraga», declaró.
El portavoz del BNG contrapuso la inversión prevista para el estadio a los recursos que el Ayuntamiento reserva para atender las necesidades básicas de los vecinos. Según las cifras estimadas por el frente nacionalista, entre la reforma actual y la ampliación para el Mundial, Balaídos concentraría casi 170 millones de euros, frente a los 4,5 millones previstos para la Empresa Municipal de Vivienda, que todavía no se ha constituido; los 1,2 millones destinados a ayudas sociales municipales, que denuncia que se han reducido a la mitad desde 2020; o poco más de un millón para el Plan de Empleo Municipal.
El nacionalista recordó que Vigo tiene alrededor de 60.000 personas en riesgo de pobreza y exclusión social y se acerca a las 15.000 personas desempleadas. En este contexto, considera necesario abrir un debate sobre las prioridades del gasto municipal.
«Sabiendo que las necesidades son infinitas y los recursos siempre son limitados, gobernar es, sobre todo, priorizar», afirmó Igrexas. Como ejemplo, señaló que los 107,5 millones anunciados para la ampliación de Balaídos podrían permitir promover cerca de 1.200 viviendas protegidas mediante promoción pública directa y cooperativismo.
También cuestionó que se proyecte un macroestadio mientras existen deficiencias en las instalaciones deportivas municipales, con gimnasios y pabellones que «se caen a pedazos», piscinas con goteras en el techo y pistas de atletismo en un «estado lamentable».
Transparencia y participación
Ante esta situación, el BNG volverá a solicitar formalmente la creación de una Comisión de Estudio y Seguimiento, con la presencia de todos los grupos municipales, para conocer en detalle el proyecto, su coste y los compromisos económicos que implicaría para el Ayuntamiento.
El frente nacionalista reclama también que se encargue a una auditora independiente un estudio de impacto económico y social que permita evaluar, con datos objetivos y verificables, el retorno real que tendría para Vigo convertirse en sede del Mundial. «Queremos datos, no fábulas y cuentos», resumió Igrexas.
El portavoz municipal considera que una decisión de este alcance no puede adoptarse de manera impulsiva ni quedar exclusivamente en manos del Gobierno local. «Si Abel Caballero quiere que ser sede del Mundial sea un proyecto de toda la ciudad y no una obsesión personal, tendrá que permitir que la ciudad decida», advirtió.
El BNG reclama que, una vez conocidos los detalles del proyecto y su impacto económico y social, se escuche la opinión de las viguesas y los vigueses. «Porque el rodillo de una mayoría absoluta coyuntural en el Pleno no puede hipotecar la ciudad ni decidir, en régimen de monólogo, el uso de 107,5 millones de euros», concluyó Igrexas, recordando que este proyecto no formaba parte del programa electoral con el que Caballero concurrió a las pasadas elecciones municipales.