El BNG insta a Rueda a negociar las transferencias pendientes pensando en los intereses del País y no del PP

El BNG insta al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, a negociar las transferencias pendientes y más autogobierno para Galicia, en lugar de anteponer las estrategias partidistas que le marcan desde el PP de Madrid a los intereses de los gallegos y las gallegas.
Así lo manifestó en rueda de prensa el portavoz nacionalista de Presidencia, Iago Tabarés, quien recordó que, tras 45 años de la aprobación del Estatuto, el País tiene múltiples e importantes competencias que todavía siguen pendientes de transferencia o desarrollo.
Competencias relevantes en materia de ferrocarril, autopistas, puertos, aeropuertos, salvamento marítimo, investigación oceanográfica, gestión de becas de estudio o de la Seguridad Social, energía, justicia o el desarrollo del cuerpo gallego de policía que, en este último caso, ya tienen Euskadi o Cataluña, pero también Canarias.
Tabarés recordó que, además de todas estas, también hay otras competencias igualmente importantes sobre las que existe un acuerdo unánime del Parlamento gallego para avanzar en su transferencia, pero que siguen sin ser reclamadas y sin ser transferidas.
En este caso, se refirió a las de tráfico y seguridad vial —que destacó por el alto índice de siniestralidad que sufre el País—, inspección laboral —también relevante dado que Galicia ocupa uno de los primeros puestos en el lamentable ranking de siniestralidad laboral—, instituciones penitenciarias —especialmente en la sanidad penitenciaria— o activos de la Sareb o de Defensa que están abandonados y que “podrían servir para hacer vivienda pública”.
Competencias todas ellas que ya son asumidas por otras naciones y comunidades del Estado, por lo que consideró “inaceptable” la “pasividad del Gobierno gallego” a la hora de reclamarlas.
Tras la multitudinaria manifestación del Día de la Patria, en la que miles de personas salieron a la calle para reclamar el reconocimiento del estatus político de Galicia y su capacidad de decisión en un mundo en paz, el diputado nacionalista instó a Rueda y a su Gobierno a escuchar y rectificar “pensando más en Galicia y en el bienestar de los gallegos y las gallegas” y no en las estrategias partidistas que le marca el PP de Madrid.
“Esperamos que, aunque sea por primera vez, el presidente de la Xunta y su Gobierno escuchen a la ciudadanía y dejen de subordinar los intereses de Galicia y de los gallegos y las gallegas a las estrategias partidistas pensadas y diseñadas desde Génova”, indicó, tras una semana “realmente lamentable” en la que PP y Vox intentaron boicotear el traspaso de la AP-9.
Una AP-9 por la que la ciudadanía sigue pagando peajes gracias a la prórroga acordada por Aznar, que luego fue privatizada y cuya solicitud de traspaso acordada por el Parlamento gallego fue también boicoteada por el PP en 2015 y 2017. “Por eso en el año 2026 seguimos todavía con esto y, por fin, conseguimos el traspaso de una autopista esencial con su aprobación en el Congreso la semana pasada”.
Tabarés recordó que esta no fue la única vez que PP y Vox —“los dos de siempre”, ironizó citando a Castelao— votaron la semana pasada “en contra de los intereses de Galicia”, sino que también lo hicieron con su voto en contra de una quita de la deuda pública de más de 4.000 millones de euros, “simplemente porque fue lograda y negociada por el BNG”.
“Son decisiones incomprensibles que, por muchas y absurdas, en algún caso, excusas que se pongan, simplemente responden a estrategias partidistas de Madrid en contra del bienestar de los gallegos y las gallegas”, criticó, para pedir a continuación a Rueda que se siente en la Comisión Mixta de Transferencias para planificar la ejecución del traspaso de la AP-9 y que rectifique y acepte la quita de la deuda de 4.000 millones.
El portavoz parlamentario de Presidencia comenzó su intervención trasladando toda la solidaridad y apoyo del BNG a las personas afectadas, desplazadas o confinadas como consecuencia de los incendios que están sufriendo en Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid y Valencia, como antes ocurrió en Almería y también en Galicia, donde el pasado verano ardieron 170.000 hectáreas según el sistema Copernicus.
“Aprendimos bastante poco tanto en Galicia como en el resto de comunidades, porque meses después, mucho más recientemente, la ausencia de medidas de restauración y regeneración llevó a que esas consecuencias devastadoras de los incendios provocaran también otras consecuencias en forma de riadas y, nuevamente, la pérdida de viviendas, de explotaciones y de lo que significa la vida integral de las personas”, lamentó, para concluir pidiendo a los distintos gobiernos que “aprendan de estas experiencias” para no estar “condenados a repetirlas cada vez de forma más brutal, ejercicio tras ejercicio”.