El calor extremo dispara el riesgo de incendio en buena parte de la provincia de Ourense y en dos municipios de Lugo

La provincia de Ourense afronta este lunes una jornada especialmente delicada debido a la combinación de altas temperaturas y un elevado peligro de incendios forestales. Según el Índice de Riesgo Diario de Incendio Forestal (IRDI), publicado por la Consellería do Medio Rural, una amplia parte del territorio ourensano se encuentra en nivel de riesgo extremo, coincidiendo con un episodio de calor que podría dejar temperaturas próximas a los 40 grados.
Los municipios afectados por este nivel máximo de riesgo incluyen localidades como A Bola, A Merca, A Mezquita, A Veiga, Allariz, Baltar, Bande, Baños de Molgas, Barbadás, Calvos de Randín, Celanova, Cortegada, Cualedro, Entrimo, Laza, Lobeira, Lobios, Maceda, Montederramo, Monterrei, Muíños, O Bolo, Oímbra, Os Blancos, Ourense, Porqueira, Rairiz de Veiga, San Cibrao das Viñas, Sandiás, Sarreaus, Taboadela, Trasmiras, Verín, Viana do Bolo, Vilar de Barrio, Vilar de Santos, Xinzo de Limia, Xunqueira de Ambía y Xunqueira de Espadanedo. En el resto de la provincia el riesgo se mantiene en nivel muy alto, lo que obliga a extremar las precauciones para evitar la aparición de incendios.
La situación no se limita únicamente a Ourense. En la provincia de Pontevedra también se encuentran en riesgo extremo los municipios de Crecente, Arbo y Salceda de Caselas. Por su parte, en Lugo figuran en esta misma categoría Pedrafita do Cebreiro y Triacastela.
El IRDI se elabora a partir del sistema canadiense Fire Weather Index, una herramienta que permite estimar la intensidad potencial que podría alcanzar un incendio forestal en función de las condiciones meteorológicas y del estado de la vegetación. Cuanto más elevado es el índice, mayor es la capacidad de propagación del fuego y más complejas resultan las tareas de extinción.
Ante este escenario, las autoridades recuerdan la importancia de evitar cualquier actividad que pueda provocar un incendio y apelan a la máxima responsabilidad de la ciudadanía en una jornada marcada por la alerta por altas temperaturas y por el elevado peligro para las masas forestales gallegas.