El Centro Galego de Arte abre una muestra con obras nunca expuestas antes

El conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos, inauguró hoy en el Centro Galego de Arte Contemporáneo la exposición Illa ignorada, de la que destacó que se exhiben obras de su colección, "que nunca antes habían sido expuestas, muchas de ellas de adquisición reciente", además de destacar el hecho de que se trata de la primera muestra con Eva López Tarrío al frente de la dirección.
Acompañado por el director general de Cultura, Anxo M. Lorenzo, el representante del Gobierno gallego precisó que se muestran creaciones de 16 artistas, nueve de ellos gallegos, "con lo que confirmamos la ruta iniciada con la nueva etapa del centro público, basada en una mayor presencia y difusión de la creación gallega", con el objeto de consolidarlo como "el mejor escaparate del arte de la vanguardia de Galicia y del panorama internacional".
Al respeto, señaló este propósito como "cierna de la estrategia de la nueva dirección" para "convertirlo en centro artístico de referencia del eje atlántico". En ese objetivo, volvió a incidir en que se va a contar con el sector, al que invitó a su "participación activa y conjunta", en la elaboración del primer Plan director de la historia del CGAC en sus 30 años de existencia, "en una hoja de ruta que va a definir las nuevas estrategias, basadas en el permanente diálogo y contacto con todos los agentes culturales y artísticos".
En cuanto a la muestra la Isla ignorada, que estará abierta hasta el 12 de febrero de 2027 y toma su título del primer poemario de la escritora Gloria Fuertes, el titular de Cultura de la Xunta puso en valor no solo el "prestigio de los y de las artistas que la conforman, sino también su capacidad y talento para abordar cuestiones tan complejas y necesarias como las tensiones sociales, culturales o políticas".
Así, destacó los trabajos tanto de los artistas gallegos Alberto Ardid, Vicente Blanco, Andrea Costas, Caxigueiro, Fina Mantiñán, Juan Carlos Meana, Ariadna Silva, Seoane y María Elena Montero, como los de Abel Azcona, Amparo Garrido, Regina Giménez, Antoni Muntadas, Sonia Navarro, Íñigo Royo, Regina Silveira.
Del mismo modo, el conselleiro exaltó el trabajo realizado por la comisaria y artista gallega Sara Donoso, por la "certera conexión" entre creadores de generaciones diversas para "reflejar y poner en relación, y con mucho acierto, determinadas problemáticas que son replanteadas desde diferentes perspectivas y lenguajes por estos 16 artistas".
López Campos recordó que Isla ignorada es una de las 70 propuestas incluidas en el programa Las exposiciones de 2026 como motor cultural de la Galicia Calidade con las que la Xunta de Galicia busca fomentar el acceso a la cultura y contribuir a la formación de la ciudadanía, al tiempo que reflejar el talento y de las y de los artistas gallegos actuales, "que están haciendo crecer el prestigio y la imagen de la marca Galicia Calidade", concluyó.
Además de esta nueva muestra, el centro también inauguró la ampliación, en el doble espacio del Centro Galego de Arte Contemporáneo, de la exposición Misha Bies Golas, que abrió al público el pasado 22 de mayo con una antología de más de dos décadas de la creación heterogénea del lalinense Miguel Calvo Ulloa, uno de los fundadores del colectivo Nueva Escultura Gallega.
Esta ampliación lleva por título Sombras en el Doble espacio y , junto con el resto de la exposición, puede verse hasta el 6 de septiembre. Sus piezas constituyen un nuevo ensayo del proyecto de investigación y realización artística que Misha Bies Golas desarrolló en otros lugares y contextos. La obra parte de fragmentos de pergamino procedentes de procesos artesanales de curtido, cuyas formas fueron transformadas en elementos escultóricos, móviles e instalaciones que juegan con la luz y las sombras.
Concebida específicamente para el doble espacio del CGAC, esta nueva presentación se suma a una serie de ensayos previos desarrollados por el artista en su propio taller, en el monasterio de la Inmaculada Concepción de Loeches y en el Museo Oteiza. La instalación adopta el carácter de una investigación en permanente evolución, donde luz, material, objetos y arquitectura entran en diálogo para explorar las posibilidades formales y espaciales de cada lugar.