El CHUO participa en un proyecto europeo para mejorar la atención neuroquirúrgica de las personas mayores

El Hospital Universitario de Ourense forma parte del proyecto europeo GENEUS (Geriatric Neurosurgery: Advancing neurosurgical care of older person in south-west Europe), una iniciativa financiada por el programa Interreg Sudoe que busca mejorar la atención neuroquirúrgica de las personas mayores en el suroeste de Europa.
El proyecto reúne hospitales y centros de investigación de España, Francia y Portugal con el objetivo de desarrollar un modelo integrado de atención neuroquirúrgica geriátrica adaptado al envejecimiento de la población y a la mayor complejidad clínica de estos pacientes.
Además de Galicia, participan centros de Navarra, Valencia, Área Metropolitana de Lisboa, Limousin, Midi-Pyrénées, Nouvelle-Aquitaine y Occitanie. Entre los organismos implicados destaca el Centro Hospitalario Universitario de Toulouse, referencia europea en investigación sobre envejecimiento a través de su Gerontopole, en el que trabaja el coordinador principal del proyecto, el doctor Eric Schmidt, neurocirujano especializado en geriatría e impulsor del grupo de trabajo de Neurocirugía Geriátrica de la Asociación Europea de Neurocirugía (EANS).
El grupo gallego está coordinado por la jefa del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario de Ourense, Ana Pastor Zapata, e integrado por profesionales de Neurocirugía, Medicina Interna y Anestesia y Reanimación. El equipo está codirigido por la investigadora y neurocirujana Magda Elizabeth Garzón Tarazona, de la Fundación Pública de Investigación Biomédica Galicia Sur.
La iniciativa surgió de un encuentro científico internacional celebrado en Barcelona en 2023, en el que especialistas europeos pusieron de manifiesto la necesidad de adaptar los protocolos asistenciales al envejecimiento de la población.
“Comentabamos que xa non abondaba con aplicar aos pacientes maiores os mesmos protocolos deseñados para persoas máis novas, e que era necesario empezar a escribir capítulos específicos sobre como tratar e seguir aos pacientes neurocirúrxicos maiores de 65 anos”, explica la doctora Magda Garzón.
La especialista señala que la realidad asistencial de Ourense reforzó esta necesidad desde el primer momento. “Acababa de empezar a trabajar aquí en Ourense e vía una población muy envejecida, vulnerable y que requiere cuidados mucho más individualizados”, apunta.
Los datos del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario de Ourense evidencian el impacto del envejecimiento en la actividad asistencial. En 2025 se registraron 664 ingresos, de los cuales 345 correspondieron a pacientes mayores de 65 años, lo que supone el 52% del total.
El perfil por edades muestra una tendencia claramente envejecida: los menores de 20 años representan menos del 1% de los ingresos, mientras que los menores de 40 no llegan al 7%. Por su parte, los mayores de 80 años sumaron 87 ingresos, más del 13% del total, con un peso destacado del grupo entre 81 y 90 años.
Según la jefa del Servicio de Neurocirugía, Ana Pastor, estos datos sitúan a Ourense como un espejo del futuro demográfico europeo y como un escenario de aprendizaje asistencial. “queremos mellorar o itinerario asistencial do paciente con máis de 65 anos, durante o ingreso y el alta”, señala, “ver si tenemos problemas comunes en los tres países y cómo podemos entre todos mejorar”.
Para Magda Garzón, estos resultados explican el interés del proyecto y el valor de la experiencia clínica ourensana. “El perfil de pacientes que ya tenemos aquí es probablemente el que tendrá buena parte de Europa en las próximas décadas. De nuestra experiencia y de la participación en este proyecto europeo podrán extraerse conclusiones muy útiles para adaptar los sistemas sanitarios al envejecimiento de la población”, destaca.
La investigadora añade que el reto va más allá del tratamiento clínico y afecta a la organización hospitalaria. “Estamos tratando pacientes más frágiles, con más enfermedades asociadas y con necesidades completamente diferentes. No basta con operar mejor; hay que adaptar los circuitos asistenciales, la coordinación entre servicios y también la planificación futura de los recursos humanos”, advierte.
El proyecto, con una financiación cercana a los dos millones de euros, se estructura en tres fases. En la primera, ya en marcha, se analiza el perfil clínico y funcional de los pacientes mayores atendidos en los centros participantes.
En Ourense ya se ha iniciado la inclusión de pacientes, con el primer participante incorporado dentro de los 20 previstos para esta fase inicial, en un estudio que se desarrollará durante tres años.
En la segunda fase, el Hospital Universitario de Ourense tendrá un papel destacado en el desarrollo de una “caja de herramientas” para mejorar los circuitos asistenciales de estos pacientes, incluyendo propuestas de coordinación multidisciplinar y optimización de los procesos previos y posteriores a la cirugía.
“Conseguimos liderar esta fase porque llevamos mucho tiempo trabajando en el diseño del proyecto desde el inicio”, explica Garzón. Entre las medidas previstas se incluye la posibilidad de consultas con varios especialistas en el mismo día y un abordaje previo a la intervención que permita anticipar la recuperación del paciente.
La tercera fase estará centrada en la elaboración de recomendaciones para su implantación en los sistemas sanitarios europeos, con un horizonte de finalización previsto en 2028.
La responsable del proyecto señala que el envejecimiento demográfico obligará a reorganizar los sistemas sanitarios. “En menos de quince años más de la mitad de la población tendrá más de 60 años y tenemos que adaptar la asistencia a esa realidad”, afirma.
Como ejemplo, cita el desequilibrio entre especialidades en la formación sanitaria: “En la convocatoria MIR 2026 España ofertó 530 plazas de Pediatría frente a 126 de Geriatría, cuando en todo el país hay municipios enteros donde no nace ningún niño”, concluye.