El comercio gallego planta cara al convenio estatal ARTE tras su firma en Madrid

Las trabajadoras y trabajadores del comercio gallego secundaron este martes una nueva jornada de huelga contra el convenio estatal ARTE, un acuerdo que la CIG considera perjudicial para el sector en Galicia. La movilización se celebró coincidiendo con la reunión prevista en Madrid para la firma del texto definitivo por parte de la patronal y de los sindicatos CCOO y Fetico.
Las protestas se desarrollaron en A Coruña y Vigo con un mensaje central: reclamar a la patronal gallega un acuerdo interprofesional que garantice la prioridad de los convenios provinciales frente al marco estatal. La central nacionalista sostiene que el convenio ARTE, impulsado por las grandes empresas del textil y del calzado, supondrá un retroceso en las condiciones alcanzadas en los últimos años a través de la negociación colectiva en cada provincia.
Durante la movilización, la CIG instó a las organizaciones empresariales gallegas a avanzar en un modelo propio, como ya se hizo en el País Vasco, o a abrir la negociación de un convenio gallego para el comercio. El objetivo, según el sindicato, es evitar que las condiciones del personal queden subordinadas a un acuerdo estatal que califican de lesivo para el sector.
La protesta mantiene también la presión sobre la patronal coruñesa. Las personas movilizadas llevan desde el pasado lunes 25 acampadas delante de la sede de la Confederación de Empresarios de A Coruña y acordaron continuar con esta medida ante lo que consideran una falta de respuesta a sus demandas. La CIG critica además que todavía no se haya constituido la mesa de negociación del convenio de comercio vario de la provincia, que está pendiente de renovación.
La delegada de la CIG Lucía Domínguez censuró que la patronal no respondiese a las solicitudes de negociación presentadas por la central sindical y apuntó al papel del Grupo Inditex, al que sitúa entre los principales impulsores de la asociación empresarial ARTE y como una de las compañías con mayor peso en el sector.
Según la CIG, la aplicación del convenio estatal tendrá consecuencias inmediatas para el personal de nueva incorporación. El sindicato calcula que en A Coruña y Pontevedra estas personas podrían percibir entre 2.000 y 5.000 euros menos al año que el personal ya contratado, mientras que en Lugo y Ourense advierte de la desaparición del complemento de antigüedad.
El representante de la CIG en la mesa de negociación, Roberto Pérez, alertó además de que el texto supondrá otros retrocesos sociales y laborales. La central sindical avanzó que se dirigirá a las empresas en las que cuenta con representación para pedirles un compromiso por escrito de no aplicación del convenio estatal o, al menos, de mantenimiento de las actuales condiciones salariales, laborales y sociales.