El comercio gallego prepara dos jornadas de huelga para exigir mejores salarios y condiciones laborales

CIG-Servizos ha puesto en marcha una campaña de movilizaciones en toda Galicia para reclamar mejoras en las condiciones laborales y salariales de los trabajadores del comercio. Las primeras concentraciones se celebraron este viernes de forma simultánea en las comarcas de A Coruña, Santiago, Ferrol, Lugo, Ourense, Vilagarcía y Vigo, y tendrán continuidad el próximo 7 de agosto, antes de las dos jornadas de huelga convocadas para los días 26 de julio y 15 de agosto, coincidiendo con jornadas autorizadas de apertura comercial.
Durante las protestas, el sindicato denunció la precariedad que, a su juicio, sigue caracterizando al sector, con salarios que en muchos convenios apenas superan el Salario Mínimo Interprofesional y con la obligación de trabajar domingos y festivos sin compensaciones suficientes.
La organización sindical subraya además que el comercio continúa siendo un sector altamente feminizado y con un elevado porcentaje de contratos a tiempo parcial, una situación que dificulta la conciliación de la vida laboral y familiar. A ello se suman los horarios partidos y la obligación de prestar servicio en domingos y festivos, circunstancias que, según denuncia, en algunos casos llegan a vulnerar los periodos de descanso establecidos por la legislación.
CIG-Servizos también alerta de la escasez de personal en numerosos establecimientos, lo que provoca una mayor carga de trabajo para las plantillas, dificultades para cubrir bajas, vacaciones y permisos, y un aumento de los problemas de salud relacionados con el estrés, la ansiedad o las dolencias musculoesqueléticas.
Asimismo, el sindicato critica el desarrollo de la negociación colectiva a nivel estatal, al considerar que pone en riesgo los derechos logrados en Galicia. Por ello, reclama la creación de un Acuerdo Marco Gallego de Comercio que permita proteger la negociación provincial y adaptar las condiciones laborales a la realidad del sector en la comunidad.
Entre sus principales reivindicaciones figuran el refuerzo de las plantillas, la conversión de contratos parciales en jornadas completas, horarios estables que favorezcan la conciliación, el respeto a la voluntariedad para trabajar domingos y festivos y la incorporación de complementos salariales que reconozcan la responsabilidad, la polivalencia y la disponibilidad de los trabajadores.