El crecimiento de los autónomos extranjeros evita que Galicia pierda más de 7.000 afiliados al RETA desde 2022

El crecimiento de los trabajadores autónomos extranjeros está frenando la caída de la afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) en Galicia. Entre julio de 2022 y julio de 2026, la comunidad perdió 2.980 autónomos, al pasar de 208.020 a 205.040 afiliados. Sin embargo, sin el incremento de la afiliación extranjera, la caída habría superado los 7.000 trabajadores.
Los datos elaborados por UPTA España a partir de las cifras de la Tesorería General de la Seguridad Social muestran una evolución muy diferente según la nacionalidad. Mientras el número de autónomos españoles descendió en 7.091 personas, pasando de 199.631 en julio de 2022 a 192.540 cuatro años después, los trabajadores extranjeros por cuenta propia aumentaron en 4.111, desde los 8.389 hasta los 12.500.
De este modo, la afiliación extranjera creció un 49 % en apenas cuatro años, frente al descenso del 3,6 % entre los autónomos de nacionalidad española. Como consecuencia, el peso de los extranjeros dentro del trabajo autónomo gallego pasó del 4 % en 2022 al 6,1 % en 2026.
El incremento de la afiliación extranjera se extiende además a las cuatro provincias gallegas. A Coruña concentra el mayor número, con 5.190 autónomos extranjeros en julio de 2026, 1.809 más que en 2022. Pontevedra se sitúa a continuación, con 4.133 afiliados, 1.166 más que hace cuatro años. En Lugo, la cifra pasó de 975 a 1.590, mientras que en Ourense aumentó de 1.066 a 1.587.
Así, A Coruña reúne a más de cuatro de cada diez autónomos extranjeros de Galicia, seguida de Pontevedra, que concentra aproximadamente un tercio del total. Aunque Lugo y Ourense presentan cifras inferiores, ambas provincias experimentaron también un incremento significativo desde 2022.
La presencia de trabajadores extranjeros en el RETA gallego continúa por debajo de la media estatal, pero su crecimiento está siendo mucho más intenso que el del conjunto de la afiliación. Entre los autónomos extranjeros tienen una presencia destacada los procedentes de Portugal y de otros países europeos, junto con una participación creciente de las nacionalidades latinoamericanas.
En este último grupo, las nacionalidades venezolana y colombiana destacan actualmente entre los trabajadores extranjeros de Galicia, mientras Portugal mantiene un peso importante entre los procedentes de la Unión Europea.
Por sectores de actividad, los autónomos extranjeros tienen una presencia especialmente significativa en el comercio, la hostelería y la construcción, así como en otros servicios y actividades profesionales.
UPTA pide vincular el emprendimiento extranjero al relevo generacional
Ante esta evolución, UPTA considera necesario incorporar el emprendimiento extranjero a las políticas de apoyo al trabajo autónomo y al relevo generacional en Galicia. La organización apuesta por mejorar el acceso al asesoramiento y a la financiación, simplificar los trámites administrativos para las personas que quieran iniciar una actividad por cuenta propia y crear mecanismos que permitan conectar a nuevos emprendedores con negocios viables cuyos titulares estén próximos a la jubilación.
La propuesta adquiere especial relevancia en el comercio de proximidad y en el medio rural gallego, donde el envejecimiento de los trabajadores autónomos y la falta de relevo están poniendo en riesgo la continuidad de numerosas actividades y servicios.
El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, señaló que los datos gallegos muestran que se han perdido más de 7.000 autónomos españoles en cuatro años, mientras que el crecimiento de los trabajadores extranjeros evitó que esa caída se trasladase íntegramente al RETA. Según Abad, sin los más de 4.100 autónomos extranjeros incorporados desde 2022, la situación sería «considerablemente peor».
El responsable de UPTA subrayó que los trabajadores extranjeros «no vienen a sustituir actividad económica, sino a crearla y, en muchos casos, a darle continuidad». En este sentido, valoró las políticas de la Xunta para impulsar el emprendimiento de la población inmigrante y avanzar en el relevo generacional, especialmente en el ámbito rural.
Abad defendió continuar en esta línea y conectar a las personas que quieren emprender con comercios, establecimientos y pequeños negocios que podrían desaparecer cuando sus actuales titulares se jubilen.