El personal de limpieza y conserjería de los colegios de Compostela anuncia diez nuevas jornadas de huelga, dice la CIG

La CIG denuncia que Lacera mantiene la precariedad laboral e incumple los acuerdos sobre horarios y jornada
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7 Sep 2026

El personal de limpieza y conserjería de los colegios y pabellones municipales de Santiago de Compostela anunció esta mañana, en rueda de prensa, que volverá a la huelga ante la falta de avances en la negociación con la empresa Lacera, actual concesionaria del servicio. Están previstas diez nuevas jornadas de huelga, del 14 al 18 y del 21 al 25 de septiembre, para reclamar unas condiciones laborales dignas y el cumplimiento de los compromisos adquiridos.

El asesor de la CIG, Paulo Rubido, explicó que la decisión fue adoptada en asamblea la semana pasada, después de constatar que, a día de hoy, no existen posibilidades de alcanzar un acuerdo. Rubido recordó que la plantilla ya realizó tres jornadas de huelga en el mes de junio para denunciar la situación de precariedad que arrastra este servicio desde hace años.

Según explicó, se trata de uno de los contratos más precarios de toda la Administración local compostelana, con salarios bajos, numerosas jornadas parciales y categorías laborales incorrectamente adscritas. Una situación que, según la CIG, es conocida tanto por el actual Gobierno municipal como por los anteriores.

Rubido reconoció que el Gobierno local incrementó de manera muy importante la dotación presupuestaria de la nueva licitación, llegando prácticamente a multiplicarla por tres. Sin embargo, advirtió de que ese incremento presupuestario no se está traduciendo en ninguna mejora efectiva de las condiciones laborales.

La representación sindical mantuvo durante el verano tres reuniones con Lacera con el objetivo de avanzar, especialmente en la cuestión de los horarios. Existía un acuerdo tácito para establecer nuevos horarios y aplicar una jornada de 37 horas y media, en consonancia con las condiciones existentes en otras contratas municipales. Sin embargo, la empresa comunicó que no aplicará el acuerdo tácito alcanzado sobre los horarios y se niega también a negociar otras mejoras laborales.

Además, la CIG denuncia que Lacera está manteniendo los horarios anteriores, incumpliendo así el nuevo pliego, y está comenzando a comunicar a las trabajadoras y trabajadores nuevos horarios de 39 horas semanales, sin acuerdo con la representación sindical y sin la debida información previa al personal.

“Estamos cansados y cansadas de esta situación”, señaló Rubido, quien advirtió de que la representación sindical se ve nuevamente obligada a recurrir a la huelga a pesar de las dificultades que supone para un personal que parte ya de una situación económica precaria. “Nada más lejos de la intención y de las ganas de la representación sindical que verse en la obligación de tener que realizar de nuevo esta convocatoria de huelga”, afirmó.

La CIG puso en marcha también la Caja de Resistencia y una campaña de venta de bonos y recaudación económica para hacer frente a los gastos derivados del conflicto, ante la perspectiva de que pueda prolongarse en el tiempo.

Rubido subrayó que la representación sindical considera que todavía existe margen durante esta semana para que tanto el Ayuntamiento como la empresa adopten medidas que permitan desbloquear la situación. “Si eso efectivamente no es así, no nos va a quedar más remedio y, evidentemente, haremos efectiva la huelga con todas las consecuencias”, advirtió.

Para la CIG, la responsabilidad no puede recaer exclusivamente sobre la empresa concesionaria. En este sentido, Rubido cuestionó el modelo de licitación empleado por el Ayuntamiento, especialmente el peso concedido a la oferta económica.

“Cuando sacas una licitación pública en la que se puntúa la oferta económica, la empresa que licita más barato parte con una ventaja”, explicó. Según señaló, teniendo en cuenta que en estos contratos el principal coste es la mano de obra, una oferta económica excesivamente baja puede acabar repercutiendo directamente en las condiciones laborales.

Por ello, reclamó al Ayuntamiento que en los pliegos dé mayor peso a las condiciones técnicas y a la solvencia de las empresas, y que no se valore fundamentalmente quién presenta la oferta más baja. “Este problema no lo tengo solo en este contrato. Pasó también en socioculturales y ocurre en más contratos. Entonces, aquí algo no se hizo claramente”, concluyó.

La representación sindical insiste en que la plantilla está unida y dispuesta a defender sus reivindicaciones. Si no se produce un cambio en las posiciones de la empresa y de la Administración local antes del 14 de septiembre, la huelga se desarrollará durante dos semanas en los colegios públicos de Compostela.

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