El PSOE exige a la Xunta que anule el nombramiento de la nueva directora del CGAC

La portavoz de Cultura del Grupo Socialista, Silvia Longueira, acaba de presentar una serie de iniciativas parlamentarias para exigirle a la Xunta que cumpla con los compromisos parlamentarios y revierta el nombramiento de la nueva directora del CGAC para abrir el procedimiento a personalidades de la comunidad artística e intelectual. Longueira le exige a la Xunta que termine con los 15 años de “deflagración deliberada” del ente dando entrada a profesionales especializados de trayectoria reconocida.
La parlamentaria socialista explicó que el procedimiento de elección de la nueva directora fue restringido a personal funcionario, y le reclama al conselleiro de Cultura que se siente con la comunidad cultural para reiniciar el proceso de elección mediante libre concurrencia dando paso a personas de reconocido prestigio y trayectoria en el mundo de la gestión cultural.
Exigió “reconducir la gestión de la dirección artística” del centro para que los profesionales vinculados a la gestión cultural puedan tener opciones y garantizar así “un modelo de gestión cultural basado en la independencia crítica, en la profesionalización, en el respeto a los procedimientos públicos y en la protección de las instituciones”. Reclamó convocar una mesa de escucha y trabajo con la comunidad artística, cultural y profesional para entender lo que supone el papel de este centro.
Longueira recuerda que el propio PP acordó con el Grupo Socialista en el Debate del Estado de la Autonomía de este año una Resolución para garantizar la equidad en el proceso de selección para la dirección de las entidades artísticas. Mientras tanto y por la puerta de atrás publicaban la convocatoria de la dirección del CGAC restringida a personal funcionario, “dejando incluso a los trabajadores y trabajadoras del CGAC sin la posibilidad de optar a la dirección después de más de 30 años de experiencia en el sector”.
Advirtió que el gobierno gallego lleva 15 años de “ahogamiento, presupuestos a la baja y luz de gas” con el CGAC, que suponen su “deflagración deliberada” en un proceso continuado que está suponiendo “minimizar su impronta y su papel dinamizador tanto de cara al espectador como de la comunidad artística e investigadora”.
La elección de la nueva dirección restringida al personal funcionario “arroja una grave sombra sobre la autonomía de las instituciones culturales públicas y sobre la credibilidad de los mecanismos democráticos destinados a garantizar procesos abiertos y objetivos”. Supone, dijo, un nuevo paso atrás en lo que fue el “buque insignia” del arte contemporáneo gallego y que “hoy en día acaba de convertirse en una “institución irrelevante” ante la “preocupación y malestar dentro de la comunidad artística”.