Galicia urge a Bruselas a buscar una salida para los barcos que faenan en Mauritania antes del 14 de noviembre

La Xunta de Galicia ha mostrado su preocupación por la ausencia de una solución para los barcos gallegos que faenan en el caladero de Mauritania, a pocos días de que expire el protocolo pesquero que mantienen la Unión Europea y el país africano. Ese acuerdo dejará de estar en vigor a partir de la medianoche del 14 de noviembre, una fecha que se acerca sin que, por el momento, se haya cerrado ninguna alternativa para los buques afectados.
La consejera del Mar, Marta Villaverde, ha pedido a la Comisión Europea que haga un último intento por alcanzar un pacto, incluso en los días que quedan antes del vencimiento, con el fin de que los barcos gallegos que trabajan en esta zona no se queden sin posibilidad de continuar con su actividad.
Según ha explicado la responsable autonómica, Galicia lleva meses intentando encontrar una vía de solución a este problema. En ese tiempo, ha trasladado en varias ocasiones al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la necesidad de que actúe con firmeza ante Bruselas para lograr un desenlace favorable, tanto en encuentros presenciales como por escrito.
La Xunta también ha planteado este asunto en los distintos Consejos Consultivos celebrados en los últimos meses, con el objetivo de que la situación de la flota gallega en Mauritania se mantenga entre los asuntos prioritarios de la agenda pesquera europea. En este sentido, Villaverde ha recordado que, durante el Consejo de Ministros de Pesca de la Unión Europea celebrado el pasado mes de septiembre —encuentro al que acudió en representación de las comunidades autónomas—, pudo trasladar personalmente su preocupación al comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, además de solicitarle una solución para este caladero.
Con el vencimiento del protocolo cada vez más próximo, la consejera ha insistido en que Bruselas debe ofrecer una respuesta a los barcos afectados. Asimismo, ha apuntado que, si finalmente no resulta posible prorrogar el acuerdo, la Comisión Europea tendría que contar con alternativas que reduzcan el impacto de esta situación, entre ellas la opción de faenar en otros caladeros o el establecimiento de compensaciones económicas en caso de una parada forzosa de la actividad pesquera.