Interior Galego Vivo alerta que la viticultura gallega afronta la vendimia "a la intemperie" ante la falta de respuesta de la Xunta

La organización señala que los precios de la uva llevan más de dos décadas prácticamente congelados mientras los costes de producción no dejan de subir, y reclama a la Consellería do Medio Rural un estudio oficial de costes que permita aplicar la Ley de la Cadena Alimentaria
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11 Aug 2026

La organización agraria Interior Galego Vivo ha hecho público un comunicado en el que muestra su preocupación por la situación en la que el sector vitivinícola gallego afronta una nueva vendimia. Según explican, el sector lleva años conviviendo con una combinación de factores que comprometen su viabilidad: los efectos cada vez más visibles del cambio climático —con ciclos de cultivo adelantados, olas de calor más frecuentes y episodios de sequía—, junto con el encarecimiento continuado de los costes de producción y unos precios de la uva en origen que, aseguran, permanecen estancados desde hace más de veinte años.

La entidad detalla la situación por zonas. En la DO Rías Baixas, tras un período de fuerte expansión de nuevas plantaciones vinculadas a inversión externa, apuntan que los precios y el ritmo de recogida se están resintiendo, afectando especialmente a las pequeñas explotaciones, que percibirían en torno a 1,50 euros por kilo de uva. En Monterrei, los precios manejados oscilarían entre 1,50 euros para el godello, 1,20 euros para la treixadura y 0,80 para la mencía.

Según Interior Galego Vivo, es en la Ribeira Sacra donde la situación resulta más preocupante. La organización indica que una parte importante de los contratos de compraventa todavía no está firmada y que, allí donde se cierran acuerdos, los precios rondarían 1,20 euros por kilo para la mencía, 0,70 euros para la garnacha y 1,60 para el godello, cantidades que, a su juicio, no cubren los costes reales de producción en una viticultura de montaña como esta.

La entidad relaciona esta situación con la ausencia de un estudio oficial y actualizado sobre los costes efectivos de producción de la uva en Galicia, herramienta que consideran imprescindible para aplicar con garantías la Ley de la Cadena Alimentaria. Interior Galego Vivo sostiene que, sin ese diagnóstico, la norma queda sin una aplicación real y que tampoco existen controles suficientes en el sector.

Como consecuencia, la organización alerta de un avance del abandono del viñedo tradicional en el entorno de los ríos Miño, Cabe y Sil, motivado por la falta de rentabilidad, el escaso relevo generacional y la edad media elevada de buena parte de los viticultores en activo.

Interior Galego Vivo pide también al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribeira Sacra que asuma un papel más activo en la defensa de los intereses del sector productor, más allá de sus funciones de control y promoción.

Entre sus reivindicaciones, la entidad solicita a la Consellería do Medio Rural la elaboración inmediata de un estudio oficial de costes de producción diferenciado por zonas y variedades; el cumplimiento efectivo de la Ley de la Cadena Alimentaria, evitando contratos por debajo de los costes de producción y garantizando plazos de firma adecuados; que las ayudas al paisaje no queden condicionadas a la pertenencia a una Denominación de Origen; y mayor transparencia en la formación de precios y en los controles sobre el origen de la uva que entra en las bodegas.

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