La CIG acusa a la Xunta de promocionar unidades de élite mientras abandona las condiciones de trabajo de los agentes ambientales

La CIG-Administración Autonómica considera positivo que la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático dote de formación y medios especializados a las y los agentes ambientales de la UICON, pero critica que la presentación de la nueva Unidad de Investigación de Conservación de la Naturaleza (UICON) se utilice para proyectar una imagen de excelencia mientras se mantiene abandonada la negociación de las condiciones de trabajo del conjunto de la escala.
La UICON está integrada actualmente por ocho agentes y la propia Xunta destaca su formación especializada y capacidad de respuesta rápida. Pero parte de estas funciones podrían ser desarrolladas por el conjunto de agentes ambientales si la Administración proporcionase formación, medios y una organización adecuada del servicio.
La CIG-Administración Autonómica considera que la unidad y la especialización, así como el apoyo a agentes ambientales de los distritos, son fundamentales, pero advierte de que, «para no quedarnos en pura propaganda, tienen claramente que reforzar la unidad y al resto del personal dotarlos también de más medios y formación, así como avanzar hacia la mejora de los derechos laborales».
Esto es lo que viene demandando el sindicato, pero la realidad es que la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático «no ha vuelto a reunir a la representación del personal desde septiembre de 2025, cuando quedaron pendientes cuestiones fundamentales como el plan formativo, la adaptación de los turnos, los medios para actuar en emergencias, los EPIs, las emisoras compatibles interconectadas con el SPIF y con el 112 y la negociación del reglamento de funciones», explica.
Profundizando en la división de la escala
Al mismo tiempo, la CIG-Autonómica señala que Medio Rural firmó este verano un preacuerdo que introduce subidas de nivel para parte del personal agente del SPIF, «pero que profundiza en la división de la escala y alarga hasta 2029 la negociación de las mejoras de las condiciones de trabajo de -sus- agentes como la orden de horarios».
Frente a esto, defienden una escala unida y en igualdad de derechos, ya que las funciones y responsabilidades de los agentes ambientales «no pueden depender de la consellería en la que estén destinados ni de la unidad a la que pertenezcan». En este sentido, recuerdan que la Ley 4/2024, básica de agentes forestales y medioambientales, establece un marco común para el ejercicio de sus funciones, entre las que están las de policía, custodia y vigilancia del medio natural, con independencia de la Administración de la que dependan.
Por eso concluyen que no se puede utilizar a las y los agentes ambientales «para hacer propaganda mediante unidades de élite mientras se deja sin resolver la situación de estas -no tienen negociadas las dos condiciones específicas- y la del resto del personal de la escala. La protección del patrimonio natural precisa de unidades especializadas, sí, pero también de un cuerpo de agentes ambientales suficiente, formado, equipado y con derechos laborales. La conselleira de Medio Ambiente debe negociar en las mesas YA la mejora de las condiciones laborales con un Acuerdo marco que recoja a todo el personal agente ambiental».