La CIG anuncia que presentará demandas y hará movilizaciones contra la persecución sindical en el grupo Monbus

La CIG denuncia la situación de persecución sindical que se viene produciendo en el grupo Monbus y que tiene como último episodio el despido del compañero Anxo Brao, una de las personas referentes de la central sindical en los conflictos del transporte. La central sindical anuncia que, además de las correspondientes actuaciones judiciales contra los despidos, hará uso de todos los recursos legales a su alcance, incluida la interposición de acciones penales, y desarrollará las movilizaciones que sean necesarias. En los próximos días se pondrá en contacto con la Xunta de Galicia y con el Ayuntamiento de Santiago para exigir que actúen ante una situación que afecta a un servicio público prestado por concesión.
El representante de la FGAMT-CIG, Nacho Pavón, explicó esta mañana, en rueda de prensa, que el despido de Anxo Brao no constituye un hecho aislado, sino un nuevo episodio de una situación de “persecución sindical hacia la CIG y hacia quien está denunciando las condiciones de trabajo abusivas en esta empresa”.
En el caso de Brao destacó, además, que el servicio depende del Ayuntamiento de Santiago y que su despido se produce en un momento en el que está prevista la entrada en vigor del nuevo contrato urbano. Por eso, reclamó que se garantice el derecho a la subrogación del trabajador.
En este sentido, recordó que Monbus depende de concesiones públicas y, por lo tanto, presta un servicio público bajo la responsabilidad de las diferentes administraciones, tanto en el transporte urbano, como el escolar o metropolitano. Por eso, advirtió de que, si la empresa no da marcha atrás en las medidas represivas contra la CIG, las administraciones “tienen que tomar también partido y decisión sobre todo esto”.
Según explicó, a raíz de la huelga del sector del transporte de personas viajeras de la provincia de A Coruña, la CIG experimentó un importante incremento de la afiliación y de la representación sindical, especialmente en el grupo Monbus. Desde entonces la empresa está desarrollando “todo tipo de maniobras” para impedir el crecimiento del sindicato dificultando su presencia en el sector, para poder recortar derechos laborales.
Así denunció las condiciones laborales que se imponen en el grupo, con «jornadas interminables», falta de programación y conexión permanente que impide al personal organizar su vida, llegando a recibir a las 11 de la noche el servicio correspondiente al día siguiente. Condiciones a las que añadió «prácticas de persecución y miedo constantes» y un convenio colectivo que, en su opinión, fue promovido a medida de la empresa.
“Llevamos desde la huelga cientos de personas sancionadas”, afirmó Pavón, quien añadió que prácticamente todas las semanas se producen expedientes informativos. Esto junto con despidos de candidatos de la CIG en procesos de elecciones sindicales, así como diferentes actuaciones destinadas a dificultar la celebración de los procesos electorales.
Se refirió a las impugnaciones de elecciones, a los descuentos que considera irregulares durante la última huelga y que no fueron devueltos al personal afiliado a la CIG, así como a despidos producidos en diferentes empresas y servicios del grupo. Una represión en la que se inserta el despido de Anxo Brao, trabajador de los urbanos de Compostela y una de las personas referentes de la CIG en los conflictos del sector, incluida la última huelga para reclamar un cuadro único en los urbanos compostelanos. Una situación ante la que “la central sindical no permitirá que estos casos queden limitados a las reclamaciones judiciales”, advirtió.
Por eso afirmó que la CIG “lo toma como una persecución sindical a un tipo de sindicalismo que no es dócil para Monbus y para Raúl López y que pretende extirpar de su empresa” porque la central sindical es “un instrumento que los trabajadores y trabajadoras de este sector tienen para mejorar sus condiciones de trabajo”.
La CIG anuncia acciones legales y movilizaciones
Por su parte, el secretario general de la CIG, Paulo Carril, calificó la situación denunciada como “un ataque intolerable a la libertad sindical” pero también como “un ataque a la CIG”, ante el que aseguró que la central dará “cumplida respuesta”.
Vinculó la situación actual con la conflictividad generada durante la negociación del convenio colectivo del transporte de viajeros de la provincia de A Coruña y denunció las actuaciones que atribuyó a la patronal encabezada por Monbus y Raúl López. “Ya está bien, ya estamos hartos de mafiosos disfrazados de empresarios que persiguen y reprimen la libertad sindical y a los trabajadores y trabajadoras que están organizados y hacen precisamente sindicalismo para la defensa de los derechos de la clase trabajadora”, afirmó.
El secretario general de la CIG anunció que la central hará uso “de todos los recursos que estén de nuestra mano», tanto por la vía de la movilización como mediante los recursos legales, «incluso a la interposición de acciones penales”, porque Monbus y Raúl López están “instalados en una violación permanente de los derechos de las personas trabajadoras”.
Asimismo, anunció que en los próximos días la CIG se pondrá en contacto con las administraciones públicas responsables de las concesiones. En primer lugar, con la Xunta de Galicia, y también con el Ayuntamiento de Santiago, por su responsabilidad en el transporte urbano.
En este último caso, advirtió de que la entrada en vigor del nuevo contrato urbano “no puede darse” sin que Anxo Brao sea subrogado y reincorporado “en plenitud de sus derechos” a su puesto de trabajo. “Haremos llegar esta situación a fin de que se le dé solución y que pronto sea una realidad la reparación ante este injusto despido”, concluyó.