La CIG denuncia que XEAL deja activa solo el 20 % de la capacidad productiva y destruye más de 90 empleos

La sección sindical de la CIG en XEAL denuncia el progresivo desmantelamiento de la actividad industrial del complejo de la Costa da Morte, tras la paralización de un nuevo horno el pasado 21 de octubre. Según la organización sindical, la empresa mantiene ahora operativo solo un horno en cada una de las dos fábricas, frente a los cinco existentes, lo que reduce la capacidad productiva al 20 %.
La central sindical advierte de que esta reducción de la actividad vino acompañada de la rescisión de los contratos de todo el personal eventual, elevando a más de 90 los puestos de trabajo destruidos desde la llegada del grupo inversor ENERGO-PRO.
Desde la CIG cuestionan que, mientras la empresa recibe ayudas públicas y compensaciones por los costes de las emisiones de CO₂, la actividad industrial continúa disminuyendo. Para la representación sindical, esta situación evidencia una «agonía industrial calculada» y responde a un cambio de modelo en el que, según sostiene, la producción de ferroaleaciones está siendo sustituida por un negocio centrado en la especulación energética.
La sección sindical considera que no existe una falta de viabilidad industrial, sino una apuesta por priorizar la actividad energética frente a la producción. En este sentido, califica de «intolerable» que la Xunta de Galicia contemple autorizar nuevos proyectos y licencias a una empresa que, a su juicio, está demostrando falta de interés por la fabricación de ferroaleaciones.
La CIG también expresa su preocupación por el impacto sobre los recursos naturales de la comarca. Entre los ejemplos que cita figuran la explotación del río Xallas y las consecuencias que podría tener un proyecto como la balsa reversible del Monte da Ruña, que, según denuncia, estaría desvinculado de la concesión industrial. El sindicato considera que estas actuaciones no deberían impulsarse sin una demanda industrial real que las justifique.
La situación lleva a la representación sindical a cuestionar también la puesta en marcha de la nueva planta de carbón vegetal en un contexto de reducción de la producción y pérdida de empleo. La CIG se pregunta qué sentido tiene promover esta instalación mientras el complejo industrial funciona al mínimo y se acumulan más de 90 puestos de trabajo destruidos.
El sindicato critica, además, el papel de la Xunta y de su presidente, Alfonso Rueda, al considerar que el Gobierno gallego está apoyando un modelo que, en su opinión, amenaza el tejido industrial de la Costa da Morte.
Por ello, la sección sindical reclama a la Xunta que condicione de manera vinculante las ayudas y las concesiones públicas al mantenimiento del empleo y que deje de apoyar actuaciones que, según denuncia, contribuyen a la pérdida de actividad industrial y de oportunidades económicas en la comarca.