La CIG-Ensino carga contra el nuevo Plan de la Lengua y reclama derogar el Decreto del Plurilingüismo

La CIG-Ensino manifestó su rechazo al nuevo Plan de la Lengua Gallega presentado por la Xunta al considerar que no aborda las causas que, a su juicio, explican el retroceso del idioma en las aulas y en la sociedad. El sindicato mayoritario en la enseñanza pública gallega sostiene que la revitalización del gallego debe comenzar por la derogación del Decreto del Plurilingüismo, al que responsabiliza de la pérdida de hablantes y de la reducción de la presencia de la lengua propia del país en el sistema educativo.
La organización sindical critica que el documento reconozca la situación de emergencia lingüística y la necesidad de actuar con urgencia, pero que no incluya entre sus objetivos prioritarios la eliminación de una norma que, según defiende, marcó un punto de inflexión en la evolución negativa del uso y del conocimiento del gallego. La secretaria nacional de la CIG-Ensino, Laura Arroxo, considera que las estadísticas de los últimos años evidencian los efectos de las políticas impulsadas desde la aprobación del decreto en 2010.
Desde el sindicato también censuran que el plan dedique una parte reducida al ámbito educativo y que, pese a reconocer el papel fundamental de la escuela en la transmisión de la lengua, no asuma responsabilidades políticas por la situación actual. A este respecto, recuerda que el Partido Popular gobernó la mayor parte del período transcurrido desde la aprobación del Plan General de Normalización Lingüística de 2004 y acusa a la Xunta de impulsar medidas que favorecieron el inglés mientras reducían los recursos destinados a la normalización del gallego.
La CIG-Ensino cuestiona igualmente que el documento atribuya parte de las carencias actuales a la planificación lingüística de los centros o a la formación del profesorado sin hacer referencia a las decisiones adoptadas por la Consellería de Educación. Entre otros ejemplos, menciona la eliminación de la obligatoriedad de presentar la programación didáctica en gallego en las oposiciones, la falta de reconocimiento específico para el nivel C1 de gallego o la supresión de las licencias por formación retribuidas que permitían elaborar materiales didácticos en la lengua propia.
El sindicato considera también insuficientes las medidas previstas para la Formación Profesional y la Universidad. Critica que se impulsen más horas de formación en inglés en los ciclos formativos mientras no se adoptan iniciativas para reforzar la presencia del gallego, y lamenta que en las universidades se hable únicamente de incentivos para su uso sin establecer compromisos más ambiciosos.
Otro de los aspectos que cuestiona la organización es la apelación de la Xunta a recuperar consensos en torno a la política lingüística. Según Laura Arroxo, fue precisamente el Partido Popular quien rompió el acuerdo alcanzado con el Plan General de Normalización Lingüística al aprobar el Decreto del Plurilingüismo. Por ello, se pregunta qué tipo de consenso pretende promover ahora el Gobierno gallego y lamenta que entidades como la propia CIG-Ensino, mayoritaria entre el profesorado, hayan quedado fuera del proceso.
La organización sindical concluye que el plan se centra fundamentalmente en campañas de promoción y sensibilización, pero no incorpora medidas estructurales que garanticen una mayor presencia del gallego en la enseñanza, en las actividades complementarias o en la propia Administración. Para la CIG-Ensino, la recuperación de la lengua requiere más recursos, más formación y una apuesta decidida por la galleguización del sistema educativo. De no producirse cambios en esa dirección, advierte de que será difícil alcanzar acuerdos amplios sobre el futuro de la política lingüística en Galicia.