La CIG-Saúde rechaza el cierre de 36 camas en el Hospital da Mariña durante el verano

El sindicato atribuye la medida a la falta de planificación y advierte de más derivaciones, listas de espera y dificultades para pacientes y profesionales
MEDICINA-INTERNA--hospital
15 Jun 2026

La CIG-Saúde ha expresado su rechazo a la decisión de cerrar 36 camas en el Hospital da Mariña durante los meses de julio, agosto y septiembre. La organización sindical considera que la medida no responde a necesidades asistenciales ni a criterios técnicos, sino que forma parte de una estrategia de reducción de recursos que, a su juicio, afecta a la calidad de la atención sanitaria en la comarca.

Desde la central sindical sostienen que la explicación ofrecida por la dirección del centro, basada en la falta de personal de enfermería, es consecuencia de una política de contratación que vienen cuestionando desde hace años. Según indican, la ausencia de condiciones laborales estables provocó que numerosos profesionales optasen por desarrollar su carrera en otras comunidades autónomas donde encuentran mayor seguridad laboral y mejores perspectivas de futuro.

La CIG-Saúde recuerda que lleva tiempo reclamando contratos más estables, con una planificación definida y mayores garantías para el personal. El sindicato considera que la pérdida de profesionales no responde a cuestiones personales, sino a las condiciones laborales existentes, por lo que responsabiliza a la dirección de la situación actual.

Entre las consecuencias que prevé la organización figura un aumento de las derivaciones de pacientes al Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA), especialmente en los momentos de mayor ocupación. Además, alerta de que la reducción de la capacidad asistencial puede contribuir a incrementar las listas de espera y favorecer el traslado de pacientes a la sanidad privada para cumplir los plazos establecidos por la Ley de Garantías.

El sindicato también advierte de las repercusiones que esta decisión puede tener sobre el personal sanitario. Según explica, muchos trabajadores y trabajadoras podrían verse obligados a cambiar de servicio o unidad durante el verano, alterando la planificación laboral y personal que tenían prevista para los próximos meses.

La organización recuerda que el período estival coincide con un importante aumento de la población en la comarca, especialmente en los municipios costeros, que reciben miles de visitantes. Por este motivo, considera que la demanda asistencial no disminuye durante estas fechas y defiende que los recursos sanitarios deben mantenerse para garantizar una atención adecuada a la ciudadanía.

La CIG-Saúde concluye que la reducción de camas hospitalarias no supone una mejora en la gestión del sistema sanitario, sino una medida orientada al ahorro económico que, según sostiene, repercutirá negativamente tanto en los pacientes como en los profesionales del Hospital da Mariña.

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