La Diputación de A Coruña destina 100.000 euros al Banco de Alimentos para ayudar a miles de personas vulnerables

La Diputación de A Coruña aportará 100.000 euros al Banco de Alimentos Rías Altas para reforzar su labor de atención a personas y familias en situación de vulnerabilidad económica y social. El presidente de la institución provincial, Valentín González Formoso, y el responsable de la entidad, Manuel María Mora, firmaron este lunes el convenio de colaboración en la sede de la Diputación. En el acto también participó la diputada de Política Social, Mar García Vidal.
La ayuda permitirá financiar la compra de alimentos de primera necesidad y parte de los gastos de personal necesarios para garantizar el funcionamiento de los almacenes y la distribución de los productos en toda la provincia. La aportación provincial representa el 71 % del presupuesto total del proyecto, que asciende a 140.690 euros.
De la cantidad prevista, 78.590 euros se destinarán a la adquisición de alimentos, mientras que los 62.100 euros restantes cubrirán los costes de personal relacionados con la coordinación, la administración y el transporte de los productos.
Durante la firma del acuerdo, González Formoso puso en valor el trabajo del Banco de Alimentos para responder a las necesidades básicas de miles de familias y destacó la importancia de la colaboración entre las administraciones públicas y las entidades sociales para combatir la pobreza y la exclusión. También subrayó el papel del voluntariado y de la red de organizaciones colaboradoras para hacer llegar los alimentos a quienes más los necesitan.
Más de 25.000 personas atendidas en 2025
El Banco de Alimentos Rías Altas distribuyó durante el pasado año un total de 1.679.614 kilos de alimentos a través de 144 entidades sociales colaboradoras. Esta actividad permitió atender a 25.181 personas en la provincia de A Coruña.
La entidad cuenta con cuatro almacenes de distribución repartidos entre A Coruña, Ferrol y Santiago de Compostela. En el área coruñesa, donde dispone de dos instalaciones, se distribuyeron 1.160.739 kilos de alimentos a través de 73 organizaciones, que atendieron a 19.379 personas.
Por su parte, el almacén de Ferrol repartió 285.336 kilos de productos alimentarios mediante 18 entidades sociales, llegando a 1.416 personas. En Santiago de Compostela se distribuyeron otros 233.539 kilos a través de 54 organizaciones colaboradoras, que prestaron atención a 4.386 beneficiarios.
La red de distribución está integrada por comedores sociales, asociaciones benéficas, centros asistenciales, parroquias y otras instituciones que trabajan directamente con personas que atraviesan dificultades económicas.
El personal y el voluntariado, claves para la distribución
El convenio también contribuirá a mantener los recursos humanos necesarios para coordinar la actividad de los almacenes y garantizar el transporte de los alimentos. El proyecto contempla la continuidad de una coordinadora responsable de la gestión administrativa y la supervisión de las instalaciones, la contratación de una auxiliar administrativa para el almacén de Santiago y el mantenimiento de un puesto de conductor encargado de trasladar productos entre los centros y recoger alimentos procedentes de campañas solidarias.
Este equipo profesional complementa la labor de unos 80 voluntarios fijos, a los que se suman cientos de personas que colaboran puntualmente en las campañas de recogida y en otras iniciativas solidarias.