La Diputación de A Coruña refuerza el apoyo al tejido asociativo femenino en el rural de As Encrobas

La diputada de Mar y Medio Rural de la Diputación de A Coruña, Cristina Capelán, se desplazó hoy hasta la parroquia de As Encrobas, en el municipio de Cerceda, para visitar la Asociación de Mulleres Rurais A Xungueira, una entidad que lleva cerca de veinte años desarrollando una intensa actividad de dinamización social, cultural y comunitaria en la zona.
Durante la visita, la representante provincial mantuvo un encuentro con las responsables del colectivo en el que pudo conocer de primera mano el trabajo que realizan, así como las principales necesidades de la asociación y las actuaciones previstas en el local social de Pontoxo, espacio que cuenta con una aportación de la Diputación de A Coruña de 9.598,92 euros.
Esta subvención permitirá llevar a cabo obras de acondicionamiento en el edificio con el objetivo de mejorar su seguridad, funcionalidad y accesibilidad. Se trata de un equipamiento clave para la vida vecinal de As Encrobas, ya que funciona como punto de reunión habitual y centro de referencia para las actividades que la asociación organiza a lo largo de todo el año.
Cristina Capelán puso en valor el papel de entidades como A Xungueira, a las que definió como “imprescindibles para mantener vivo el rural, fomentar la participación vecinal y fortalecer el tejido social de las parroquias”.
En este sentido, subrayó también la importancia de los locales sociales como espacios de encuentro, aprendizaje y convivencia, destacando que deben contar con instalaciones adecuadas y confortables que favorezcan su uso continuado por parte del vecindario.
En la actualidad, la Asociación de Mulleres Rurais A Xungueira das Encrobas cuenta con 85 socias e impulsa a lo largo del año numerosas iniciativas culturales, formativas y sociales. Entre ellas se incluyen talleres, cursos, actividades vinculadas a la igualdad y propuestas destinadas a mantener viva la cultura tradicional gallega.
La diputada provincial destacó además el trabajo desarrollado por la entidad en una parroquia marcada por la dispersión poblacional y por las transformaciones derivadas de la actividad minera, agradeciendo el compromiso de las mujeres que, según señaló, “han sostenido durante décadas la vida asociativa y comunitaria en As Encrobas”.