Besteiro, sobre la moción de censura en Lugo: “Quien no tiene límites para llegar al poder, tampoco los tendrá para gobernar”

La estabilidad del gobierno municipal de Lugo, integrado por PSOE y BNG desde 2023, parece atravesar un momento crítico cuando falta apenas un año para las elecciones locales. La situación en la corporación ha ido cambiando en los últimos meses debido a distintos acontecimientos que han alterado su composición, entre ellos tres fallecimientos en las filas socialistas y la incorporación de María Reigosa, que posteriormente abandonó el grupo para pasar a ser concejala no adscrita.
En este escenario, los contactos entre Reigosa y el Partido Popular se han ido intensificando hasta el punto de que ambas partes tendrían ya cerrado un acuerdo para impulsar una moción de censura. Esta operación permitiría un cambio de gobierno en el Ayuntamiento de Lugo y todo apunta a que las trece firmas necesarias podrían registrarse a lo largo de esta misma semana.
Reigosa accedió a la corporación en octubre tras la salida de la alcaldesa Lara Méndez hacia el Parlamento gallego y los fallecimientos de Paula Alvarellos y Pablo Permuy, lo que provocó el movimiento de la lista electoral socialista. Sin embargo, su integración en el grupo no llegó a consolidarse y fue distanciándose progresivamente, mientras su sintonía con el PP se hacía cada vez más evidente. En marzo, su salida del ejecutivo dejó al gobierno local en minoría.
RESPUESTA DEL PSOE
Desde el PSOE de Lugo han reaccionado defendiendo su proyecto político y asegurando que siguen siendo la única fuerza que crece en representación según las últimas encuestas, pasando de ocho a nueve concejales. Los socialistas critican la estrategia de la oposición, a la que acusan de centrarse en maniobras de moción de censura en lugar de en la gestión. En este sentido, destacan actuaciones como la inversión de nueve millones de euros en la nueva comisaría, el impulso definitivo de la intermodal y la mejora de las frecuencias y horarios ferroviarios.
La portavoz del PSOE en el Gobierno municipal de Lugo, Ana González Abelleira, ha tildado de “práctica antidemocrática” la presentación de una moción de censura contra el Ejecutivo local por parte del Partido Popular, que contaría con el respaldo de la exedil socialista María Reigosa. Según ha denunciado, esta maniobra se estaría impulsando en un momento especialmente delicado tras el fallecimiento de tres compañeros, una circunstancia que, a su juicio, se está utilizando de forma oportunista. En este sentido, ha sostenido que detrás de esta iniciativa no existe un interés por la ciudad ni por la ciudadanía, sino un objetivo estrictamente personal centrado en hacerse con el poder.
González Abelleira ha subrayado que el Gobierno local mantiene su actividad con normalidad, actuando con responsabilidad y cumpliendo el compromiso adquirido con los vecinos que respaldaron su proyecto. Asimismo, ha acusado a Elena Candia de alimentar durante el fin de semana las especulaciones sobre la moción de censura, valiéndose de otros miembros de su formación para difundir estas ideas.
La portavoz socialista ha reiterado que el Ejecutivo lucense continúa desempeñando su labor y ha apelado al respeto hacia la ciudadanía, defendiendo que la acción política debe situarse por encima de intereses individuales. En relación con Candia, ha afirmado que, desde su llegada a Lugo, su prioridad ha sido alcanzar el poder, incluso si eso supone, en su opinión, actuar en detrimento de los principios democráticos.
En cuanto a María Reigosa, González Abelleira ha asegurado desconocer las razones que han motivado su distanciamiento con el partido que facilitó su entrada en la Corporación, así como si ha planteado alguna exigencia en el marco de posibles negociaciones. Ha recordado que, en su momento, se le ofreció una dedicación exclusiva al 100 %, posteriormente rebajada al 75 %, opciones que no fueron aceptadas. Tras varios desacuerdos, ha explicado que se celebraron múltiples reuniones en las que se alcanzaron distintos compromisos.
Por último, la portavoz ha señalado que no percibe riesgos para los principales proyectos impulsados por el Gobierno socialista en caso de que se produzca un relevo en el Ejecutivo, dado que los presupuestos ya han sido aprobados. No obstante, ha considerado contradictorio que se respalden unas cuentas que reflejan la gestión del Gobierno —como hizo la propia Reigosa— y, al mismo tiempo, se pretenda poner fin a ese mismo Ejecutivo, insistiendo en que la política debe abordarse con seriedad.
Por su parte, el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, ha advertido que “quien no tiene límites para llegar al gobierno a través de un acto de corrupción política, tampoco los tendrá para gobernar”. El dirigente socialista ha acusado a Alfonso Rueda de “cocinar” la iniciativa “en su despacho”, asegurando que lleva 27 años sin lograr el gobierno con el voto ciudadano.
Besteiro ha afirmado que con esta maniobra “cruzan líneas que nunca debería cruzar”, apoyándose en una tránsfuga que ha calificado de “éticamente reprobable”, y ha advertido de que se están aprovechando “momentos especialmente dolorosos” tras el fallecimiento de varios concejales socialistas en el último año.
Ha señalado además que “al PP no le salen las cuentas ni en las encuestas ni en la calle” y que promueve “acuerdos que traicionan la voluntad de los y las lucenses”, alertando de que “cuando se mercadea con la voluntad popular estamos ante una degradación de la democracia”.
Por último, ha defendido que “Lugo merece seguir avanzando con un gobierno serio como el de Miguel Fernández”, frente a una estrategia del PP basada, según ha dicho, “en el ruido, la confrontación y los atajos”.
POSICIÓN DEL BNG
Por su parte, desde el BNG, su portavoz Olalla Rodil ha mostrado su rechazo a esta posible operación, acusando al PP de intentar aprovechar una situación marcada por el fallecimiento de dos miembros de la corporación para impulsar una moción de censura apoyada en una concejala tránsfuga.
También Ana Pontón se ha dirigido al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, para solicitarle que desautorice de forma inmediata una posible moción de censura en el Ayuntamiento de Lugo, que podría registrarse en las próximas horas. La portavoz nacional del BNG ha calificado esta posibilidad de inmoral y de indecente desde el punto de vista político, al entender que se estaría utilizando una situación especialmente sensible para alterar el gobierno municipal.
Pontón ha criticado que, según su planteamiento, el Partido Popular estaría dispuesto a aprovechar el fallecimiento de dos concejalas y la situación de una tránsfuga procedente del Partido Socialista para intentar alcanzar la alcaldía de Lugo mediante acuerdos cerrados fuera de las urnas. En este sentido, ha defendido que en política no todo vale y que debe respetarse el resultado electoral expresado por la ciudadanía.
La dirigente nacionalista ha pedido a Rueda que intervenga para frenar esta iniciativa, al considerar que supondría una falta de respeto a la voluntad democrática reflejada en las elecciones municipales y una maniobra basada en pactos que califica de opacos y alejados de la ciudadanía.
Pontón ha concluido reclamando la paralización inmediata de una propuesta que considera inapropiada desde el punto de vista político y moral, insistiendo en que no se debe utilizar una situación de este tipo para modificar el equilibrio institucional en el Ayuntamiento de Lugo.
De este modo, el escenario político en Lugo entra en una fase de máxima incertidumbre, con un posible cambio de gobierno que podría materializarse en cuestión de días.
MOVIMIENTO SUMAR GALICIA
Movimiento Sumar Galicia ha criticado la operación política en marcha en el Ayuntamiento de Lugo para promover una posible moción de censura, al considerar que no responde al interés general de la ciudadanía, sino a una estrategia del Partido Popular para modificar la voluntad expresada en las urnas.
La organización pone el foco en las declaraciones de la concejala exsocialista María Reigosa, quien calificó esta posible moción como “una gran oportunidad”. Para Movimiento Sumar Galicia, estas palabras confirman un movimiento que, a su juicio, no puede interpretarse de otra forma que como un caso de transfuguismo político.
La formación recuerda además que este tipo de prácticas vulneran el espíritu del pacto antitransfuguismo, que aseguran es ignorado de forma sistemática por el Partido Popular cuando le resulta conveniente para acceder al poder. En este sentido, acusan directamente al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, de formar parte de una estrategia basada en “repartir cheques y comprar voluntades” con el objetivo de alterar mayorías surgidas de las elecciones.
El secretario general de Movimiento Sumar Galicia, Paulo Carlos López, afirma que lo que está ocurriendo en Lugo “es un ejemplo claro de cómo el PP entiende la democracia: cuando no gana en las urnas, intenta hacerlo en los despachos mediante presiones y operaciones oscuras”. Añade además que no se puede permitir que “una tránsfuga condicione el futuro de toda una ciudad al servicio de un partido sin respaldo suficiente de la ciudadanía”.
La organización advierte de que un cambio de gobierno mediante este tipo de maniobras no aportaría soluciones a los problemas de la ciudad, sino que supondría un retroceso democrático y político. “Que gobierne el PP no es una oportunidad, es una tragedia para la mayoría social”, concluye López, quien llama a defender la voluntad popular frente a cualquier intento de alteración mediante prácticas ajenas a la ética democrática.
PODEMOS LUGO
Podemos Lugo califica la situación como un “intento de tamayazo en toda regla basado en el transfuguismo”. La organización considera que la posibilidad de una moción de censura apoyada en una concejala que abandonó el proyecto con el que fue elegida constituye “un grave fraude democrático” y una falta de respeto a la voluntad expresada en las urnas por la ciudadanía lucense.
La portavoz y secretaria de Organización de la formación, Ximena Cheda, manifestó que lo que está ocurriendo en Lugo responde a “transfuguismo puro y duro”, incidiendo en que no existe justificación para modificar las mayorías surgidas de las elecciones mediante este tipo de movimientos políticos.
Desde Podemos Lugo también muestran una fuerte crítica hacia el Partido Popular, al que acusan de priorizar el acceso al gobierno por encima de cualquier principio. Según señalan, esta actitud evidencia que “todo vale con tal de gobernar”, incluso recurriendo a prácticas que, a su juicio, deterioran la calidad democrática.
Al mismo tiempo, la formación introduce una reflexión interna sobre el contexto político local y el papel desempeñado por el gobierno municipal. En este sentido, sostienen que un ejecutivo que se presentaba como progresista pero que, finalmente, renunció a impulsar políticas ambiciosas y transformadoras acaba generando desafección ciudadana y facilitando el avance de las fuerzas conservadoras.
La organización alerta además de las posibles consecuencias de esta situación en el futuro político de Lugo, advirtiendo de que el alejamiento entre la política institucional y la ciudadanía puede favorecer el crecimiento de la derecha e incluso propiciar la entrada de la extrema derecha en el Ayuntamiento. Consideran que este escenario supone una advertencia clara de lo que está en juego en la ciudad.
Frente a esta realidad, Podemos Lugo reivindica su proyecto político como alternativa, defendiendo un modelo de ciudad centrado en la vida de las personas y basado en el refuerzo de las políticas públicas en ámbitos como la vivienda, los servicios públicos, los cuidados y la igualdad.
Finalmente, Ximena Cheda incidió en la necesidad de reorientar la acción política municipal, asegurando que el Ayuntamiento lleva demasiado tiempo alejado de la mayoría social y que Lugo necesita recuperar una política útil, valiente y al servicio de la ciudadanía. La formación concluyó con un llamamiento a la defensa de la democracia, subrayando que “Lugo no se vende” y que la voluntad de la ciudadanía debe ser respetada.