La UVigo e Indra impulsan una cátedra sobre drones y aviación no tripulada

Ourense cuenta desde este martes con un nuevo espacio de colaboración entre el mundo académico y el empresarial dedicado a la aviación no tripulada. La Universidad de Vigo y la compañía Indra Group han puesto en marcha la Cátedra Indra en Sistemas Aéreos Autónomos, un acuerdo pensado para dar continuidad a trabajos conjuntos de formación, divulgación científica y proyectos de I+D+i relacionados con drones, RPAS, sistemas de guiado y aeronaves sin tripulación.
Detrás de esta apuesta está también la voluntad de hacer crecer el peso de Galicia en el sector aeroespacial, algo en lo que viene trabajando la iniciativa Civil UAV, de la que forman parte tanto la Administración autonómica como Indra y la propia universidad, con la idea de atraer innovación, desarrollo tecnológico y talento especializado a la comunidad.
El acto de presentación reunió a representantes de ambas instituciones: la rectora de la Universidad de Vigo, Carmen García Mateo; la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana; el responsable territorial de Indra en Galicia, José Luis Albo; la directora de la Escuela de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio, Nieves Lorenzo; y Fernando Veiga, profesor que se pondrá al frente de la nueva cátedra.
Entre las intervenciones, la rectora quiso situar esta iniciativa dentro de una apuesta más amplia de la universidad por tender puentes con las empresas y convertir la investigación en resultados útiles para la sociedad. En ese contexto puso como ejemplo el recorrido de la Escuela de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio de Ourense, que en los últimos años ha logrado hacerse un hueco con una oferta formativa que despierta interés y con equipos capaces de investigar y enseñar en un campo de fuerte crecimiento.
García Mateo insistió en que seguir reforzando el área aeroespacial en el campus ourensano es una de las prioridades de la institución, algo que —explicó— se refleja tanto en el nuevo edificio que la escuela tiene en construcción como en el impulso a los lazos con empresas del sector. A su juicio, la cátedra es un paso más en ese camino, pensado para abrir vías de formación, investigación y transferencia de conocimiento de forma estable en el tiempo. Remarcó, además, que el verdadero resultado de este acuerdo se medirá en su capacidad de poner el talento que se forma en la universidad al servicio de retos tecnológicos concretos, con repercusión en la economía y la sociedad del entorno.
Por parte de Indra, José Luis Albo relacionó el acuerdo con la estrategia de la compañía para captar perfiles especializados, en línea con el crecimiento de sus distintas áreas de negocio y su presencia en nuevos territorios, entre ellos Galicia. Señaló también que la empresa apuesta por implicarse en la formación, tanto universitaria como profesional, por tratarse de ámbitos donde se concentra buena parte del talento que necesita y donde puede aportar a la innovación tecnológica y al tejido industrial.
Indra Group se define como una multinacional española con fuerte presencia en Europa en los campos de la defensa y la digitalización avanzada. Desarrolla su actividad en áreas como defensa, espacio, gestión del tráfico aéreo, movilidad y, a través de su filial Minsait, tecnologías de transformación digital, además de reunir bajo la marca IndraMind sus líneas de trabajo en inteligencia artificial, ciberseguridad y ciberdefensa. Según datos de la propia compañía, cerró 2025 con unos ingresos de 5.457 millones de euros, implantación local en 46 países y actividad comercial en más de 140. Se trata, además, de la segunda cátedra que Indra mantiene con la Universidad de Vigo, tras la creada en 2023 en la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación del campus vigués, centrada en ingeniería y tecnología.
Una apuesta por el futuro del sector aeronáutico gallego
La conselleira de Economía e Industria aprovechó su intervención para reconocer el trabajo realizado en el campus de Ourense en torno a la formación aeroespacial y su capacidad para generar relaciones con el entorno económico. Agradeció también a Indra la confianza depositada en la universidad gallega y en el talento del territorio, y expresó su deseo de que este acuerdo derive en nuevas actividades formativas, proyectos de investigación y oportunidades laborales para los futuros egresados.
Lorenzana enmarcó la participación de Indra en un momento en el que los límites entre los sectores tecnológico, aeroespacial, de seguridad y de defensa resultan cada vez menos nítidos. En su opinión, esta cátedra puede contribuir a que Galicia gane autonomía tecnológica, en el sentido de poder investigar, diseñar, desarrollar y mantener sistemas clave con capacidades propias, sin depender exclusivamente de terceros.
Fernando Veiga, al frente de la nueva cátedra, la definió como una buena oportunidad para dar impulso a la ciencia aeroespacial en la provincia ourensana. Explicó que su actividad se integra en la Civil UAVs Initiative de la Xunta de Galicia y que se orientará sobre todo a usos civiles de los drones, entre ellos la prevención y extinción de incendios forestales, el salvamento marítimo o la revisión de infraestructuras. Para la escuela que dirige Nieves Lorenzo, añadió, supone una vía para que el alumnado pueda realizar trabajos de fin de grado y máster ligados a problemas reales del sector, además de facilitar prácticas y contacto directo con una empresa como Indra. Veiga destacó también su papel como herramienta para retener talento en Galicia, de forma que quienes se forman en la escuela puedan desarrollar su carrera profesional sin salir de la comunidad, y lo definió como un impulso añadido para consolidar la investigación aeroespacial gallega, con Ourense como uno de sus focos principales.
Líneas de trabajo: formación, divulgación y proyectos de I+D+i
El convenio firmado por ambas entidades recoge el interés compartido de avanzar de forma conjunta en el terreno docente e investigador, con especial atención al diseño de tecnología propia en sistemas de guiado y control avanzados, plataformas aéreas de nueva generación, así como en soluciones híbridas y eléctricas aplicadas a la propulsión y a sistemas de misión. El objetivo declarado es dar mayor visibilidad al sector aeroespacial entre estudiantes y personal investigador, y favorecer que universidad y empresa trabajen de forma coordinada en el desarrollo tecnológico.
Para ello, el acuerdo se organiza en torno a tres grandes bloques de actividad. En el apartado formativo, se contempla el desarrollo de trabajos de fin de grado y máster vinculados a la cátedra, así como el refuerzo del convenio de prácticas que ya mantienen ambas entidades. En materia de divulgación y transferencia, las acciones previstas van desde charlas en centros de secundaria para acercar el sector a futuros estudiantes hasta actividades abiertas al público general, pasando por la organización de un reto universitario orientado a fomentar la innovación entre escuelas de ingeniería de distintos puntos del país. También se incluyen actuaciones STEM dirigidas a reducir la brecha de género en el ámbito aeroespacial y acciones de colaboración con asociaciones de estudiantes. El tercer bloque, centrado en el fomento de la I+D+i, prevé estudiar la posibilidad de optar a ayudas de doctorado industrial y desarrollar trabajos de investigación sobre seguridad operacional en vuelos de drones, reducción de riesgos en tierra durante operaciones con sistemas no tripulados y navegación aérea autónoma.