La XI Jornada de Onomástica Gallega se centrará en la pérdida de los nombres de lugar

A Manuel Rivas lo invadió la tristeza cuando supo que la maquinaria pesada había acabado con la Pena do Cuco, donde de niño sentía la excitación de quienes soñaban con volar mientras observaba “en panorámica, el Arco Ártabro entero”. “Nunca pensé que me iba a doler tanto la muerte de una piedra”, recuerda en As voces baixas. El episodio que narra el académico condensa desde la expresión literaria el tema de la XI Jornada de Onomástica Gallega, que bajo el título Onomástica y ecología se centrará en la pérdida de la toponimia por la transformación del territorio derivada de la interacción con el ser humano, desde la provocada por industrias como las extractivas hasta los cambios en la organización administrativa. El encuentro, organizado por el Seminario de Onomástica de la Real Academia Gallega con la colaboración de la Diputación de Pontevedra y el Museo de Pontevedra, será el sábado 10 de octubre en el Edificio Castelao del propio museo. La inscripción, libre y gratuita, puede realizarse ya a través de la página web de la RAG (academia.gal).
“Cuando ponemos en relación ecología y onomástica, lo hacemos desde una perspectiva doble: la pérdida de la toponimia, entendida como un ecosistema en peligro, y las consecuencias que sufren los nombres de lugar por la transformación del territorio derivada de la interacción del ser humano. En realidad, es esa misma interacción la que produce la toponimia, pero en estos tiempos la aceleración de la destrucción del medio natural implica también la destrucción de los propios nombres de lugar”, expone la académica Ana Boullón, que coordina el encuentro junto a la académica correspondiente Luz Méndez.
Los microtopónimos (los nombres de piedras, caminos, fuentes, bosques o vegas) son en este sentido mucho más frágiles, ya que la toponimia mayor, la de los lugares habitados, está protegida por su estatus legal. “De todas formas, los cambios en la configuración del paisaje derivados de la destrucción de la naturaleza llevan consigo la pérdida de todo tipo de nombres”, advierte la especialista. “Pensemos, por ejemplo, en aquellas aldeas que sepultaron los embalses en los valles más fértiles de los ríos. Es el caso de Maiorga (Pantón), en el embalse de Os Peares (Miño), Mourulle (Taboada), Portomeñe (O Saviñao) o Castro Candaz (Chantada), en el embalse de Belesar (Miño). Algunos de ellos sobreviven únicamente como apellidos, último rastro de los núcleos antaño habitados”, repasa. Canteras, minas, lagunas artificiales o incluso urbanizaciones son otros tipos de acciones humanas que “devoran los nombres de los núcleos originarios e imponen nombres de calles que nada tienen que ver con el territorio original”, añade Ana Boullón.
El programa de la XI Jornada de Onomástica permitirá profundizar en algunos de estos casos desde diversas perspectivas. Tras la inauguración (10 horas), la escritora y académica Marilar Aleixandre pronunciará la conferencia de apertura, “Los nombres se rebelan”, una aportación sobre la pérdida de la microtoponimia, su valor cultural y la relación con los riesgos ambientales y la pérdida de espacios naturales. A continuación será el turno de Francisco Macías con la intervención “Los nombres que salieron de la oscuridad”, sobre el impacto de los incendios del año pasado en la toponimia de El Bierzo.
Sobre las consecuencias de los cambios administrativos hablará el catedrático de Geografía de la Universidad de Santiago de Compostela Valerià Paül, que pronunciará la ponencia “Las comarcas en la Galicia autonómica: entre la agonía y la resistencia”. El biólogo Miguel Á. Conde Teira participará con “Un viaje toponímico en el tiempo en Posmarcos: de 1396 a 2013”; la profesora Andrea Santiso expondrá una intervención didáctica sobre el impacto de las industrias extractivas en la microtoponimia desarrollada en el IES Val do Asma (Chantada); y el arqueólogo, toponimista y profesional del audiovisual Lukas Santiago hablará sobre la recuperación de la toponimia de Lourizán. El público podrá además ver su documental Paraíso robado, que pondrá el broche final a la jornada.