La Xunta aprueba una guía para agilizar las evaluaciones ambientales de los proyectos

El Consello de la Xunta dio luz verde a una nueva guía práctica destinada a mejorar y agilizar los procedimientos de evaluación ambiental de los proyectos que se implanten en Galicia. Según explicó el presidente del Gobierno gallego, Alfonso Rueda, se trata de una herramienta pionera en el ámbito estatal que pretende ofrecer mayor seguridad jurídica a los promotores y facilitar el trabajo de los órganos encargados de emitir los informes ambientales.
El manual, que estará disponible a través de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, se enmarca en la aplicación de la Ley de promoción de los beneficios sociales y económicos de los proyectos que utilizan recursos naturales de Galicia. La normativa establece la obligación de incorporar a las evaluaciones ambientales un análisis de los impactos sociales, económicos y ambientales de las actuaciones.
La guía presta especial atención a los denominados servicios ecosistémicos, es decir, los beneficios que proporciona la naturaleza, como el abastecimiento de agua y alimentos, la regulación del clima, la fertilidad de los suelos o la protección frente a riesgos naturales. Según la Xunta, el objetivo es evaluar no solo los efectos directos de un proyecto sobre el medio ambiente, sino también sus posibles consecuencias sobre la salud, la calidad de vida de las personas y la resiliencia de los territorios.
De acuerdo con la normativa, los promotores deberán identificar los servicios ecosistémicos presentes en el entorno de los proyectos, analizar su estado, evaluar los posibles impactos y proponer medidas para prevenir, reducir, corregir o compensar los efectos negativos que puedan producirse. También deberán contemplarse actuaciones destinadas a la conservación y recuperación de los recursos naturales afectados.
La nueva herramienta incorpora fichas específicas adaptadas a las diferentes tipologías de proyectos, en las que se recogen las principales presiones ambientales asociadas a cada actividad y los criterios que deben emplearse para evaluar sus efectos. El objetivo es homogeneizar la documentación presentada y reducir la necesidad de requerimientos de información adicional durante la tramitación.
La aplicación de estos criterios será obligatoria en proyectos relacionados con la producción de energía renovable, como parques eólicos, instalaciones fotovoltaicas o aprovechamientos hidroeléctricos, así como en iniciativas vinculadas a concesiones de agua, derechos mineros o sistemas de almacenamiento de energía.
Según destacó la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, Galicia tramita alrededor de 175 evaluaciones ambientales cada año y esta guía permitirá hacer los procedimientos más ágiles, transparentes y homogéneos sin renunciar a las garantías ambientales.