La Xunta trabaja en la recuperación de las zonas de Lugo y Ourense afectadas por las trombas de agua

Avanza que también se dirigirá al Gobierno central, a través de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, para que “realice de manera inmediata labores de limpieza de los cauces de los ríos y de protección del suelo”
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22 Jun 2026

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, indicó hoy que el Gobierno gallego trabaja ya en la recuperación de los servicios esenciales e infraestructuras viarias en las zonas afectadas por las tormentas y lluvias torrenciales del 17 de junio en las provincias de Lugo y Ourense, tal y como dio cuenta el Consello tras evaluar el informe de las actuaciones desarrolladas desde la activación de la alerta, elaborado por la Axencia Galega de Emerxencias y la Consellería de Infraestruturas e Planificación de Vivenda. “En estos momentos, los equipos siguen trabajando para la recuperación de las zonas lo antes posible”, aseguró.

Asimismo, anunció que “esta misma tarde” el Gobierno gallego convocará a las Diputaciones de ambas provincias para realizar en conjunto “un análisis minucioso de los daños y concretar las necesidades de reparación”. Además, avanzó que también se dirigirá al Gobierno central, a través de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, para que “realice de manera inmediata labores de limpieza de los cauces de los ríos y de protección del suelo”.

Según apuntó, los daños más graves se concentraron en diversos núcleos del ayuntamiento de Viana do Bolo (A Bouza, Pradocabalos, Pixeiros y O Castro), en Arcos y otros puntos de Vilamartín de Valdeorras, en las captaciones de Vilardevós y en diversas zonas urbanas de Monforte de Lemos, entre otros. “No hubo que lamentar daños personales, pero sí daños materiales tanto en la red viaria, como en infraestructuras públicas y en propiedades privadas”, apuntó. Así, en estos lugares, las riadas provocaron inundaciones de viviendas, bajos y negocios; arrastres masivos de tierra, piedras y troncos; daños en vehículos, muros, cobertizos y explotaciones; cortes de carreteras y accesos; así como afectación a redes de abastecimiento y electricidad.

“El 112 recibió casi 2.400 llamadas y se movilizaron hasta 80 recursos”, indicó Rueda, en alusión a las agrupaciones de voluntarios de Protección Civil de Viana do Bolo, Vilamartín de Valdeorras, O Bolo, O Barco de Valdeorras, entre otros municipios; los Grupos de Emerxencias Supramunicipais (GES) de A Gudiña, A Veiga y Valdeorras; y los servicios de prevención, extinción de incendios y salvamento de Valdeorras, Verín, Monforte de Lemos y Chantada.

Intervinieron también personal de la Axencia Galega de Infraestruturas y servicios de conservación de carreteras, brigadas de defensa contra incendios de la Consellería do Medio Rural y otros medios de apoyo, la Guardia Civil, policías locales y servicios municipales, y brigadas de obras y maquinaria de la Diputación Provincial de Ourense.

Las intervenciones se centraron en la protección de las personas, el achique de viviendas y locales, la retirada de árboles y materiales, la señalización y corte de vías, la apertura de accesos alternativos, la limpieza del lodo y la prestación de apoyo a los ayuntamientos que requirieron maquinaria pesada.

Tal y como apuntó Rueda, la Xunta actuó ya en un primer momento con la “activación de la alerta naranja el día anterior”, una vez recibida la información de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y de MeteoGalicia. Así, el Gobierno gallego informó de la situación a ayuntamientos, diputaciones y a los servicios del sistema integrado de protección civil y emergencias de Galicia para reducir los riesgos y potenciales daños. Además, debido a la alerta naranja por lluvia, la Comisión Escolar de Alertas suspendió las actividades escolares en el exterior ese miércoles y la Secretaría Xeral para o Deporte también suspendió la actividad deportiva federada y del programa Xogade en el exterior, excepto los deportes náuticos y acuáticos federados.

Afectación en la carretera OU-533

El informe da cuenta también de las actuaciones de la Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas en la carretera OU-533, dañada por las fuertes precipitaciones del miércoles 17. La Xunta actuó con agilidad para reparar los daños que las fuertes lluvias ocasionaron en un tramo de 200 metros en la carretera OU-533 (que une A Gudiña y A Rúa) en el entorno del P.K. 9+600, en el lugar de Pradocabalos, en el ayuntamiento de Viana do Bolo. “En 24 horas ya se había restablecido la circulación en ambos sentidos, gracias a la retirada urgente de escombros, y se sigue trabajando para recuperar la plena normalidad cuanto antes”, aseguró Rueda.

En este punto, quedó obstruido el pontón de 8 metros de alto y 6 de ancho existente, a causa del material arrastrado ladera abajo por las fuertes corrientes de agua (árboles, ramas, tierra y piedras), y se anegó la carretera, lo que provocó el arrastre de los pretiles en el lado derecho y la barrera de seguridad a ambos lados del pontón. Además, el lodo y demás material arrastrado afectó al acceso a una vivienda situada en la variante de la carretera en ese mismo punto kilométrico.

Tras las intensas labores llevadas a cabo desde el mismo viernes, en que se pudo restablecer la circulación en la carretera con señalización, el pontón está casi liberado (de los 8 metros de altura queda por retirar menos de un metro y el cauce de agua ya circula sin obstáculos). Además se limpió el cauce aguas abajo. Se calcula que hasta el sábado se había producido el movimiento de alrededor de unos 3.000 m³.

En cuanto se tuvo conocimiento de los daños a las 19,24 h del miércoles, la Axencia Galega de Infraestruturas movilizó el servicio de conservación de la red autonómica de carreteras en la provincia de Ourense hacia el lugar, desplazándose los retenes de guardia, primero el de Verín y seguidamente el de A Rúa, con un camión grúa con bivalva, señalización y material de limpieza. Se restableció el tráfico de la carretera, que inicialmente había estado cortada, a última hora de la tarde, regulado por semáforos y con circulación alternativa.

Posteriormente, el jueves 18 se desplazó personal y un camión grúa para la instalación de un sistema provisional de contención de vehículos mediante new jerseys de hormigón en el pontón. También se desplazaron dos camiones, uno de limpieza y otro con material necesario para la señalización de la zona, así como una retroexcavadora de cadenas para labores de limpieza, y una máquina miniretro para las labores auxiliares de limpieza en la variante de acceso a la vivienda.

A última hora de la tarde del propio jueves ya estaba liberada la mayor parte de la entrada del pontón y el acceso de la vivienda quedó parcialmente despejado, y también quedaron habilitados los dos sentidos de la circulación, aunque no se puede dar fecha para la reposición del dominio público afectado debido a las toneladas de material acumulado.

Las labores de limpieza continuaron el viernes en la zona del pontón para que de forma parcial el agua pudiera circular por su cauce natural. Asimismo se liberó el tapón que obstruía un pontón aguas abajo de la carretera para facilitar la cooperación entre administraciones. Con el fin de restablecer cuanto antes la normalidad, el sábado 20 continuaron los trabajos con los mismos medios movilizados: la retroexcavadora de cadenas giratoria de 32 toneladas, la miniretro de 3,5 toneladas, y los dos camiones junto con 6 operarios.

En el día de ayer se paralizaron los trabajos y la actividad se retomó este lunes día 22 desde las 08.00 horas.

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