Los expertos alertan del riesgo del sarampión y reclaman reforzar la vacunación para recuperar su eliminación

La pérdida del estatus de eliminación del sarampión en España debe servir como una llamada de atención para reforzar la vacunación y la vigilancia epidemiológica. Así lo advirtieron los especialistas reunidos en el XIII Congreso de la Asociación Española de Vacunología, inaugurado el 15 de octubre en Vigo, donde incidieron en la importancia de mantener altas coberturas vacunales y evitar que se banalice una enfermedad que puede causar complicaciones graves e incluso la muerte.
El presidente de la Asociación Española de Vacunología, Jaime Pérez Martín, comparó la decisión de no vacunarse con la conducción temeraria, ya que, según señaló, no solo pone en riesgo la propia salud, sino también la de las personas del entorno. Los expertos recuerdan que la vacunación es una medida de protección individual y colectiva, especialmente para los bebés que todavía no pueden recibir la vacuna, las personas inmunodeprimidas y aquellas que tienen contraindicaciones médicas.
En 2025 se confirmaron 394 casos de sarampión en España. Según Agustín Portela, presidente del Comité Nacional de Verificación de la Eliminación del Sarampión y la Rubéola, el país mantiene buenas coberturas vacunales, pero es necesario seguir reforzándolas para evitar brotes de mayor alcance.
Los especialistas destacan que es necesario alcanzar y mantener una cobertura de al menos el 95 % de la población con las dos dosis de la vacuna triple vírica. Además, esta protección debe distribuirse de manera homogénea, ya que pueden existir bolsas locales de personas sin inmunizar que favorezcan la transmisión del virus.
Susana Rey, del Servicio de Pediatría del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago, subraya la importancia de revisar los calendarios de vacunación, identificar a los menores y adolescentes que no han completado la pauta y facilitar el acceso a las dosis pendientes.
La vigilancia epidemiológica es otro de los pilares para recuperar la eliminación de la enfermedad. Los expertos advierten de que, tras años con pocos casos, el sarampión puede no estar entre las primeras sospechas de los profesionales sanitarios, por lo que consideran esencial detectar, investigar y confirmar rápidamente cualquier posible infección.
Los especialistas recuerdan que el sarampión no es siempre una enfermedad leve. Puede provocar neumonía, infecciones de oído y, en casos menos frecuentes, complicaciones neurológicas con posibles secuelas permanentes. Por ello, insisten en mantener la vacunación y la vigilancia para reducir la circulación del virus y proteger especialmente a las personas más vulnerables.