Lugo estudia reformular el carril bici para corregir los problemas de movilidad

El Ayuntamiento de Lugo está estudiando cambios en el trazado del carril bici para corregir las dificultades de movilidad que, según el gobierno local, está provocando en la ciudad. El objetivo es adaptar la infraestructura a las necesidades de los vecinos sin renunciar a la promoción de una movilidad más sostenible.
Con esta finalidad, el concejal de Movilidad y Obras, Antonio Ameijide, mantuvo varias reuniones en el Parlamento Europeo, en Bruselas, para conocer las condiciones aplicables a las actuaciones financiadas con fondos comunitarios. Los encuentros sirvieron para analizar las posibilidades de modificar el proyecto, los plazos disponibles y las condiciones que permitirían reformular el recorrido o incluso suprimir determinados tramos por motivos de seguridad.
Ameijide explicó que el Ayuntamiento pretende conocer todas las alternativas antes de tomar una decisión. Según indicó, la prioridad es corregir los problemas que el trazado actual está generando en la movilidad diaria y determinar qué cambios se pueden realizar, en qué condiciones y dentro de qué plazos.
El edil defendió que modificar el recorrido no implica necesariamente cambiar la finalidad de la actuación. A su juicio, la infraestructura debe contribuir a la movilidad sostenible, pero también estar integrada en el espacio urbano y resultar compatible con la circulación, la seguridad y la vida cotidiana de los vecinos.
Los límites de los fondos europeos para modificar el proyecto
Uno de los asuntos analizados durante la visita fue la normativa europea sobre la durabilidad de las actuaciones financiadas con fondos comunitarios. En concreto, se abordó el artículo 71 del Reglamento (UE) número 1303/2013, que establece condiciones para determinadas infraestructuras e inversiones financiadas con estas aportaciones.
Este artículo contempla la posible devolución de los fondos europeos cuando, durante los cinco años posteriores al pago final al beneficiario, se producen determinadas circunstancias. Entre ellas figura una modificación sustancial que afecte a la naturaleza, los objetivos o las condiciones de ejecución de la actuación y que menoscabe sus objetivos originales.
Por este motivo, el Ayuntamiento considera necesario determinar el alcance de las posibles modificaciones y comprobar que una eventual reformulación del carril bici sea compatible con las condiciones de la ayuda recibida.
La cuestión central es distinguir entre un cambio en el recorrido de la infraestructura y una modificación sustancial que altere la finalidad o los objetivos para los que se concedió la financiación.
El gobierno local asegura que analizará las opciones dentro del marco legal y con las garantías necesarias antes de decidir los pasos que se deben seguir. La intención es determinar si resulta posible adaptar el trazado, incluida la supresión de algunos tramos, sin alterar los objetivos fundamentales del proyecto.