Lugo homenajea a Ramos Misioné y a sus compañeros del K4 olímpico de Montreal 1976

El Concello de Lugo rindió este sábado un homenaje a Luis Gregorio Ramos Misioné y a sus compañeros del K4 olímpico, Herminio Menéndez, José Ramón López Díaz-Flor y Esteban Celorrio, cuando se cumplen 50 años de la medalla de plata que conquistaron en los Juegos Olímpicos de Montreal de 1976.
Ramos Misioné se convirtió entonces en el primer deportista lucense en conseguir una medalla olímpica, mientras que el resultado del K4 supuso también la primera medalla olímpica para el piragüismo español.
El acto, celebrado en el Club Fluvial, comenzó con el traslado hasta el escenario de una réplica de 11 metros de la embarcación con la que los cuatro deportistas compitieron en Montreal hace medio siglo. Posteriormente, sonó ‘One Moment in Time’, canción oficial de los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, y los homenajeados participaron en un coloquio en el que recordaron sus experiencias como deportistas olímpicos.
La alcaldesa de Lugo, Elena Candia, destacó durante su intervención el esfuerzo compartido que hizo posible aquel resultado y la relación creada entre los integrantes del equipo. “Una medalla olímpica se consigue con mucho trabajo, con mucho esfuerzo y también aprendiendo a competir y a crecer junto a personas que vienen de distintos lugares de la geografía española. Con el paso del tiempo, esos compañeros acaban siendo también hermanos”, señaló.
Candia reivindicó también la importancia de mantener viva la memoria de aquellos logros. “Hoy estamos aquí para recordar lo que ocurrió hace 50 años y para poner en valor un acontecimiento que forma parte de la historia de Lugo. Tengo muy claro que, para que una ciudad avance, no puede olvidar a sus referentes. Y Luis Gregorio Ramos Misioné y sus compañeros son un referente para esta ciudad”.
La alcaldesa recordó que el Concello ya había reconocido la figura de Ramos Misioné en 1979, cuando le dedicó una calle de la ciudad. “Un lucense consiguió hace 50 años una medalla olímpica. Eso es un orgullo”, afirmó, antes de destacar el significado del homenaje celebrado este sábado.
Candia relacionó aquella trayectoria con los valores asociados a la práctica deportiva. “Porque el deporte nos habla de trabajo, disciplina, esfuerzo y resiliencia, de superar dificultades, de perseguir un sueño. Y cuando se consigue, tenemos la obligación de recordarlo”.
La alcaldesa se dirigió también especialmente a la juventud presente en el acto para subrayar que los referentes deportivos forman parte de la memoria colectiva de la ciudad. “En este escenario, la grandeza no está solo en los logros deportivos, sino en las personas que viven en esta ciudad, en las personas que trabajan, que se esfuerzan y que dejan una huella”, afirmó.
En este sentido, Candia destacó también la relación de los homenajeados con la sociedad y con el deporte más allá de sus resultados deportivos. “Por eso, desde el Concello queremos ratificar nuestro compromiso de seguir recordando y poniendo en valor a nuestros referentes, todo lo que aportaron y todo lo que siguen aportando a nuestra ciudad”.
La alcaldesa cerró su intervención reivindicando el legado de aquella medalla para las nuevas generaciones. “Hoy recordamos una medalla de hace 50 años, pero sobre todo recordamos los valores que hay detrás de ella y la importancia de que las nuevas generaciones tengan referentes a los que mirar”.
El homenaje terminó con una fotografía de familia en la que participaron los piragüistas olímpicos invitados al acto y el alumnado de la Escuela de Piragüismo del Club Fluvial.