Meirás vuelve a la mesa institucional con el apoyo de la Xunta a la llamada de Sada

La Consellería de Cultura traslada al Ayuntamiento su voluntad de participar en la definición de un plan de usos plural, mientras el Gobierno central sigue pendiente de responder a la petición para reactivar el diálogo sobre el futuro de las Torres.
SADA pazo meiras
8 Jun 2026

El futuro del Pazo de Meirás vuelve a entrar en la agenda institucional después de que la Xunta se haya sumado a la petición del Ayuntamiento de Sada para reactivar las negociaciones sobre la gestión y los usos del inmueble. La Consellería de Cultura respondió por carta al gobierno local y expresó su intención de 'participar activamente' en un proceso que permita construir un plan plural, sólido y con respaldo social.

El movimiento llega en un momento clave para Meirás. El Tribunal Supremo confirmó en marzo que el pazo pertenece al Estado y ordenó a los herederos de Franco devolver su posesión, aunque mantuvo el derecho de la familia a ser indemnizada por los gastos necesarios y útiles realizados durante el tiempo en el que ocupó el inmueble. Esa resolución cerró la batalla por la propiedad, pero abrió una nueva fase: decidir qué debe ser Meirás a partir de ahora.

La petición de Sada busca precisamente poner en marcha esa nueva etapa. El alcalde, Benito Portela, solicitó a las administraciones implicadas que se convoque la comisión de coordinación creada en 2021, en la que están representados el Estado, la Xunta, la Diputación de A Coruña y los ayuntamientos de Sada y A Coruña. Ese órgano nació para ordenar las actuaciones en torno al pazo, definir usos, coordinar visitas y contar con el asesoramiento de personas expertas.

El Ayuntamiento defiende que, una vez resuelta la titularidad pública, ya no basta con mantener un régimen de visitas limitado. Sada reclama avanzar en un modelo estable de gestión que conecte el inmueble con la memoria democrática, con la historia de Emilia Pardo Bazán y con su relación directa con el territorio. Para el gobierno local, Meirás debe ser un espacio abierto a la ciudadanía, útil para la cultura y capaz de explicar sin equívocos tanto su valor literario como su apropiación durante el franquismo.

La Xunta ya venía reclamando al Gobierno central obras que garanticen la conservación del pazo y permitan ampliar las visitas públicas al interior del inmueble. También avanzó su intención de actualizar el plan de usos elaborado en 2020, incorporando el legado de Emilia Pardo Bazán, el proceso por el que el edificio acabó en manos de Franco y una propuesta centrada en la creación y en la difusión de la cultura gallega contemporánea.

La Consellería de Cultura apuesta, además, por abrir un proceso participativo en el que puedan realizar aportaciones personas y colectivos con distintas sensibilidades. Esa idea conecta con la reclamación del Ayuntamiento de Sada de dar entrada al movimiento memorialista y a las entidades sociales que llevan años defendiendo la recuperación pública de Meirás.

Ahora, la pelota queda principalmente en el tejado del Estado, propietario del inmueble y administración llamada a convocar la comisión. Lo que se decida en los próximos meses será determinante para saber si Meirás deja de ser un símbolo recuperado pero todavía a medio abrir y pasa a convertirse en un verdadero espacio público de memoria, cultura y participación ciudadana.

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