La CIG reúne a miles de personas en Lugo en su acto central del 1 de mayo

La Confederación Intersindical Galega (CIG) movilizó este 1 de mayo a miles de personas en alrededor de veinte localidades gallegas en una jornada reivindicativa marcada por la defensa de la paz, la soberanía de los pueblos y los derechos laborales. El sindicato situó su acto central en Lugo, una decisión adoptada en respuesta a la deriva “autoritaria y golpista” del PP tras la moción de censura en el Ayuntamiento, que califican de “indigna” y “antidemocrática”.
El secretario general de la CIG, Paulo Carril, advirtió durante la marcha de que esta situación está relacionada con el avance del fascismo y “de un PP que actúa como VOX, compartiendo programas pero compitiendo por el voto”. Además, enmarcó la moción en un conjunto de medidas que, a su juicio, implican un mayor control social por parte del Gobierno gallego, “basado en no cumplir con los mínimos democráticos, no respetar las libertades públicas y el derecho a la huelga”. En este sentido, Carril puso como ejemplo el decreto de diálogo social, que definió como “fosa común en la que entierran los derechos laborales”, y criticó cambios en el ámbito judicial, el veto a determinados cargos institucionales y el control sobre los medios públicos, así como el castigo a periódicos que emplean el gallego.
El secretario general también alertó del proceso de desmantelamiento y privatización de servicios públicos como la enseñanza y la sanidad, al que añadió el anunciado plan para el control de las bajas médicas que, según indicó, pretende “culpabilizar a la clase trabajadora por caer enferma y negando el derecho a la salud para favorecer más abusos de las mutuas y privatizaciones de la sanidad pública”. Además, acusó al PP de recortar derechos y de promover “la colonización y dependencia de Galicia y del pueblo gallego a diseños hechos desde Bruselas y Madrid”.
En este contexto, explicó que la elección de Lugo como sede central responde a la necesidad de dar respuesta a los hechos ocurridos en el Ayuntamiento en las últimas semanas tras la presentación de la moción de censura por parte de los populares contra el Gobierno local. “No vamos a quedarnos mirando ni vamos a huir mientras se conculcan derechos de la mayoría social y se profundiza en un proceso que avanza hacia el autoritarismo de corte fascista”. Por ello, hizo un llamamiento a la movilización social y a la unidad del pueblo gallego.
En relación con la situación internacional, Carril denunció el exterminio del pueblo palestino por Israel, “decididamente apoyado por EEUU y la UE”, así como otros conflictos y presiones internacionales como las amenazas sobre Groenlandia, las agresiones a Venezuela, el ataque sobre Irán y Líbano o el refuerzo del bloqueo a Cuba. Todo ello, afirmó, “mientras la Unión Europea y el Estado español asumen con obediencia las órdenes de incrementar el gasto militar para alimentar la máquina de la agresión, y firman acuerdos que arrasan nuestro campo y nuestra pesca, como el de Mercosur”.
También criticó la postura de la Unión Europea y del Estado español por aumentar el gasto en defensa y animó a participar en la movilización convocada por la Plataforma Galiza pola Paz, asegurando que no “queremos ni guerra, ni OTAN, ni gastos militares, queremos paz y soberanía”.
Finalmente, advirtió del impacto de la subida de precios por la guerra de Irán y del aumento de la precariedad laboral “a causa de las reformas laborales del actual Gobierno español y del anterior del PP”. Frente a esto, reclamó el fin del gasto militar y que esos recursos se destinen a la protección social, además de una mayor intervención y control público en sectores estratégicos como la energía, la alimentación, la vivienda o la movilidad, con el objetivo de impulsar un plan de choque que permita mantener el poder adquisitivo de los salarios, elevar el Salario Mínimo Interprofesional hasta los 1.374 euros mensuales y aprobar una renta de inserción laboral y social.