O Incio homenajeará a las víctimas de la represión de la Casa do Inverno de Eirexalba

La memoria de la familia Casas-Rodríguez y de las víctimas de la represión franquista volverá al primer plano este viernes 21 de agosto en Eirexalba, en O Incio. Coincidiendo con los 90 años de la sublevación militar que desencadenó la Guerra Civil y dio paso a la dictadura, la familia de la Casa do Inverno promueve un acto de homenaje para recordar a cinco de sus integrantes que sufrieron la persecución entre 1936 y 1939.
La convocatoria tendrá lugar a las 12.30 horas en la propia casa familiar, situada en el número 17 de Vilarreguenga, y está organizada con la colaboración de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) y de amigos de la familia.
El homenaje estará dedicado a Jesús Casas González, su mujer, Anuncia Rodríguez Maceda; la suegra de este, Carmen Maceda Maciá; y sus cuñados Ramón y Antonio Rodríguez Maceda. Cuatro de ellos perdieron la vida como consecuencia de la represión, mientras que Antonio sobrevivió tras pasar por prisión.
En el encuentro intervendrá la familiar Isabel Mao y participarán también los investigadores Miguel Freire, portavoz de la ARMH, y Xurxo Ayán, además de las escritoras Marica Campo y Olga Novo y personas próximas a la familia. La jornada pretende reconstruir y divulgar una historia marcada por la violencia, la prisión, el exilio y décadas sin reparación.
La trayectoria familiar estuvo también ligada a la emigración. Jesús Casas y Anuncia Rodríguez marcharon a Cuba ante las dificultades económicas de la vida en la aldea, donde nacieron dos de sus hijas, Aurelia e Inés. En 1928 regresaron a Eirexalba y retomaron su vida en el rural, donde nacerían Rosario y Gloria.
La situación cambió radicalmente tras el golpe de Estado de julio de 1936. Según la memoria recopilada por la familia, Jesús abandonó la aldea y se refugió en la casa de unos familiares en Covadelas, en la parroquia de Saa, en A Pobra do Brollón. El 6 de agosto fue apresado por integrantes de la conocida como Escuadra Negra de Eirexalba, sometido a torturas y posteriormente asesinado. Fue enterrado en el exterior del cementerio de Santa María de Saa y dejó cuatro hijas huérfanas. La causa abierta por su muerte acabó sobreseída.
La violencia continuó apenas dos días más tarde. Su cuñado Ramón Rodríguez Maceda fue asesinado tras intentar dar sepultura a Jesús en una caja y quedó enterrado en el cementerio de Eirexalba. También dejó dos hijos huérfanos.
Tras perder al marido y al hermano, Anuncia se trasladó con sus hijas a la casa de su madre, Carmen Maceda Maciá, donde residía igualmente Antonio Rodríguez. Según el relato familiar, en aquella vivienda se prestaba ayuda a personas huidas. En mayo de 1939 se produjo un tiroteo durante una intervención de la Guardia Civil en el que murieron un agente y dos huidos. Carmen resultó gravemente herida y falleció el 4 de mayo.
Anuncia y Antonio fueron detenidos y pasaron primero por la cárcel de Monforte y posteriormente por la de Lugo. Anuncia contrajo tuberculosis durante su encarcelamiento y murió en diciembre de 1941 en el Hospital Provincial de Santa María. Fue enterrada en una fosa común de la zona civil del antiguo cementerio de Magoi, en Lugo. Antonio fue trasladado al penal del Dueso y consiguió sobrevivir.
La persecución acabó también dispersando a la siguiente generación de la familia. Rosario y Gloria emigraron a Venezuela, mientras que Inés y Aurelia marcharon a Nueva York.
Con el acto de este viernes, los descendientes quieren rescatar del olvido estas vivencias y reivindicar la memoria de unas víctimas que, según subraya la familia, nunca recibieron reparación por el sufrimiento padecido. El homenaje servirá igualmente para recordar la represión ejercida en la comarca de Sarria por la denominada Escuadra Negra de Eirexalba, a la que se atribuyen numerosos asesinatos y saqueos durante aquellos años.