Pontón advierte que el BNG responderá en las urnas a la moción de censura del Partido Popular en Lugo

La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, se desplazó a Lugo junto al teniente de alcalde, Rubén Arroxo, en la víspera del pleno municipal en el que se consolidará la moción de censura impulsada por el PP y respaldada por el voto de la concejala no adscrita, María Reigosa, considerada "tránsfuga", una operación que los nacionalistas califican de “antidemocrática, indecente e ilegítima”.
En la ciudad amurallada, Pontón lanzó una advertencia directa al Partido Popular y al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, al asegurar que “Lugo no paga traidores” y que será la ciudadanía quien lo demostrará en las próximas elecciones municipales, cuando, según afirmó, volverá a decidir libremente quién debe ocupar la Alcaldía.
La líder del BNG sostuvo que esta moción evidencia que el PP está dispuesto “a todo para hacerse con el poder”, en una deriva que calificó de antidemocrática y en la que, a su juicio, no existe ningún interés por la ciudad, sino únicamente “el poder por el poder”. Pontón llegó a afirmar que lo que está en marcha supone “corrupción política”, al considerar que se están utilizando recursos públicos y comprando voluntades en un proceso que, según denunció, incluye incluso la utilización política de una situación en la que fallecieron tres personas.
Se preguntó también por qué la censura se produce ahora, a un año de las municipales, y respondió que el PP ha constatado que no le daban los números y recurre a “malas artes” políticas, incluso ignorando sus propios estatutos y tratando de normalizar el transfuguismo, práctica que su normativa interna califica como muy grave.
Pontón criticó además los 17 años de gobierno popular en Galicia, asegurando que han dejado una comunidad “en pequeño”, frente al avance que, según defendió, se produce en los municipios gobernados por el BNG, citando el caso de Lugo con Rubén Arroxo como ejemplo de gestión diferente.
La portavoz nacionalista enumeró proyectos que, según denunció, quedaron paralizados por el PP, como la recuperación de la Tinería, el Museo de la Romanización o actuaciones del Plan Paradai, además de fondos procedentes de Augas de Galicia que no se destinaron a la ciudad.
El BNG, aseguró, seguirá trabajando “por y para los vecinos y vecinas”, convencido de que Lugo “merece más” y de que la ciudadanía responderá en las urnas a lo que considera una operación política sin legitimidad democrática.
A preguntas de los medios, Pontón criticó también que el PP ataque a la ciudadanía que expresa su indignación por una decisión que, a su juicio, pretende “comprar una Alcaldía en los despachos” que no se decidió en las urnas hace tres años.
Concluyó afirmando que los lucenses devolverán al PP a la oposición y que la ciudad recuperará su impulso, insistiendo en que “Lugo no paga traidores” y que la dignidad de la ciudad se impondrá en las elecciones.
Por su parte, Rubén Arroxo señaló el malestar existente entre la vecindad, incluyendo votantes del PP, ante una moción que calificó de antidemocrática e ilegítima. Advirtió además de la incertidumbre que genera en la ciudad, ya que varios proyectos ya planificados quedan en un “limbo” sin futuro claro, lo que preocupa a inversores y a la actividad económica.
Arroxo añadió que Lugo vivió en los últimos años "una gran transformación, superando por primera vez los 100.000 habitantes y alcanzando récords en turismo", por lo que consideró negativa esta situación para una ciudad que, según afirmó, estaba avanzando con fuerza.
Pese a la inestabilidad, el teniente de alcalde también quiso transmitir un mensaje de esperanza, asegurando que quedan doce meses para devolver la dignidad a Lugo y que seguirán trabajando para conseguirlo.
OLALLA RODIL EN EL PARLAMENTO GALLEGO
La diputada del Bloque Nacionalista Galego, Olalla Rodil, denunció en el Parlamento lo que calificó como una “moción indecente” impulsada por el Partido Popular en el Ayuntamiento de Lugo y sostenida con el voto de una concejala tránsfuga, asegurando que detrás de esta operación no existe un proyecto de ciudad, sino intereses partidistas y pactos que definió como oscuros.
Rodil acusó al PP de “comprar el voto y la firma” de la concejala tránsfuga, utilizando, según su versión, recursos de la Xunta de Galicia con el objetivo de hacerse con el gobierno municipal “por la puerta de atrás”, sin que les hubiera sido otorgado en las urnas.
La diputada nacionalista centró parte de sus críticas en una plaza creada en la Jefatura del Litoral de Lugo, afirmando que se justificó mediante la supuesta renuncia de una persona que, según aseguró, no había abandonado el puesto. Cuestionó públicamente esta actuación y acusó a la Xunta de falta de transparencia en la tramitación.
Rodil llegó a leer un mensaje relacionado con la creación de esa plaza, en el que se ponía en duda la necesidad del cambio administrativo, interpretándolo como un ejemplo de prácticas que calificó de “caciquismo” y de supuestos “chanchullos” del PP.
La parlamentaria advirtió de que lo ocurrido en Lugo no sería un hecho aislado, sino parte de un patrón de actuación del Partido Popular, y recordó otro caso en Sarria en el que, según afirmó, se habrían utilizado recursos públicos para influir en la reorganización política local de cara a futuros procesos electorales.
Rodil concluyó criticando lo que considera una degradación de la práctica política del PP y afirmó que “Lugo no se compra”, insistiendo en que ni la ciudad ni su ciudadanía están en venta frente a este tipo de operaciones políticas.