Realizan los trabajos de desescombro en Viana do Bolo entre Xunta y Diputación

El delegado territorial de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, acompañado del alcalde de Viana do Bolo, Germán García-Ávila, del diputado provincial de Medio Ambiente y Energía, José María Lago, y técnicos de la AXi, se desplazó esta mañana a los núcleos de Pradocabalos, A Bouza y Pixeiros, en el ayuntamiento de Viana do Bolo, para supervisar las obras de desescombro que se están desarrollando en coordinación con el ente provincial.
El delegado territorial pudo comprobar el estado avanzado de los trabajos necesarios de cara a avanzar en la recuperación de los servicios y de las infraestructuras dañadas e impulsar actuaciones que permitan dar una respuesta ágil a las necesidades de los vecinos y vecinas.
La Xunta, de la mano de la Diputación Provincial de Ourense, y tras la contratación de una empresa especializada, están revisando las tareas de retirada de los residuos y materiales arrastrados por las riadas con el fin de favorecer la recuperación de la normalidad en el municipio y avanzar en las labores de limpieza y restauración de las zonas afectadas.
Manuel Pardo destacó que en lo que se refiere a los trabajos de recuperación de las infraestructuras afectadas, especialmente en la red viaria, en concreto en la carretera OU-533, la Xunta actuó con agilidad para reparar los daños que las fuertes lluvias ocasionaron en un trecho de 200 metros en esta carretera que une A Gudiña y A Rúa, en el lugar de Pradocabalos, en el ayuntamiento de Viana do Bolo. En 24 horas ya se había restablecido la circulación en ambos dos sentidos y se siegue a trabajar para retirar con ayuda de la maquinaria pesada los materiales arrastrados en el pontón existente en el punto afectado, y recuperar la normalidad lo antes posible.
A este ritmo, el delegado territorial mantuvo que los trabajos en Pradocabalos posiblemente estén finalizados a mediados del mes de julio y remarcó a total disposición y la celeridad del Gobierno gallego de intentar que "la situación vuelva a lo que era antes de la catástrofe y que esto debe hacerse lo antes posible" y para eso no se van a escatimar ni esfuerzos, ni recursos.
El delegado territorial recordó que el Gobierno gallego actuó desde el primer momento con la activación de la alerta naranja una vez recibida la información de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y de Meteogalicia. La Xunta informó de la situación a ayuntamientos, diputaciones y a los servicios del sistema integrado de protección civil y emergencias de Galicia para reducir los riesgos y potenciales daños.
"Además, -añadió Manuel Pardo- se activaron todos los recursos de emergencia necesarios para atender las incidencias provocadas por las precipitaciones. Así, según el informe presentado en el Consello da Xunta de la semana pasada, en los lugares afectados las riadas provocaron inundaciones; arrastres masivos de tierra, piedras y troncos; daños en vehículos, muros, alpendres y explotaciones; cortes de carreteras y accesos; así como afición a redes de abastecimiento y electricidad".
Ante estas incidencias el 112 Galicia recibió casi 2.400 llamadas que supusieron la movilización de hasta 80 recursos, entre ellos las agrupaciones de voluntarios de Protección Civil de la zona, los Grupos de Emergencias Supramunicipales (GES), y los servicios de prevención, extinción de incendios y salvamento, que intervinieron junto con otro personal dependiente de las administraciones autonómica y locales. Las intervenciones se centraron en la protección de las personas, el achique de viviendas y locales, la retirada de árboles y materiales, la señalización y corte de vías, la apertura de accesos alternativos, la limpieza de la lama y la prestación de apoyo a los ayuntamientos que requirieron maquinaria pesada.