Santiago llama a “romper el silencio” en la celebración del 90 aniversario del asesinato de Ánxel Casal y Camilo Díaz Baliño

Se honró también la memoria de todas las personas represaliadas por defender la libertad, la democracia y los derechos colectivos
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19 Aug 2026

El Ayuntamiento de Santiago celebró este miércoles, 19 de agosto, el acto institucional en recuerdo del alcalde republicano Ánxel Casal, asesinado en 1936 en Cacheiras tras el golpe militar, cinco días después del fusilamiento del ilustrador Camilo Díaz Baliño. En el acto intervinieron la alcaldesa de Santiago de Compostela, Goretti Sanmartín; el diseñador gráfico Pepe Barro, uno de los mayores investigadores de la historia de la ilustración gallega; y el alcalde de Arzúa, Xoán Xesús Carril Ramos. Por parte del Ayuntamiento de Teo, asistió el concejal Óscar Antón Pérez García. El acto tuvo así representación de las tres localidades unidas por los últimos momentos de la vida de Casal y por los lazos históricos que comparten con su figura.

La alcaldesa, Goretti Sanmartín, reivindicó la necesidad de que “la memoria levante todas las losas del silencio que nos impusieron y que nadie sienta miedo por pensar y soñar un país más justo y más libre”. Así lo hizo en su discurso del acto institucional en recuerdo de Ánxel Casal y Camilo Díaz Baliño celebrado hoy en el Salón Rojo del Pazo de Raxoi.

“Camilo Díaz Baliño y Ánxel Casal son dos figuras impresionantes para Santiago de Compostela, lo hacen mucho más grande”, reivindicó la regidora, y señaló que “Camilo representa una de las vigas fundamentales de la cultura que hoy continúa vigorosa en nuestro ayuntamiento, de la cultura y de la libertad”. Respecto a Casal, lo describió como político, editor, alcalde, ideador de transformaciones para Compostela y potenciador del idioma y la literatura, destacándolo como “referente de honestidad y de compromiso”.

La alcaldesa llamó así a romper “el silencio que quisieron imponernos durante 90 largos años”, recordó que alrededor de 200 personas fueron asesinadas en Compostela tras el 36 e hizo un recordatorio de hitos recientes como la recuperación de las estatuas del Maestro Mateo y la declaración oficial como lugar de memoria democrática del Pazo de Meirás.

La alcaldesa recordó también que las recientes obras de Raxoi posibilitarán antes de finales de año la visita a un lugar de memoria histórica, en el que se situaba la cárcel de la Falcona, donde estuvieron Camilo Díaz Baliño y Ánxel Casal.

Pepe Barro repasó la historia común de Casal y Díaz Baliño, que confluyeron en 1924 en la constitución de la editorial Lar, y habló de su entusiasmo y su labor cultural en relación con figuras como las de Federico García Lorca, Antón Villar Ponte, Casares Quiroga y María Miramontes. Señaló asimismo que Camilo Díaz Baliño estuvo unido a Compostela desde 1920 y que en la Casa del Ayuntamiento fue “oficialmente delineante pero que en la práctica ejerció de director artístico para todo”.

Por su parte, el alcalde de Arzúa reivindicó la función de los ayuntamientos como “guardianes de la memoria cívica” y habló de la deuda que Galicia tiene con Ánxel Casal, abogando por seguir “haciendo que el país por el que él trabajó siga vivo y tenga futuro”. Destacó así su compromiso con la verdad, la justicia y la democracia.

Goretti Sanmartín concluyó que con este acto el Ayuntamiento de Santiago hace “un reconocimiento de figuras clave para Compostela, para la Compostela de la libertad, de los derechos, de la vanguardia, de la cultura, de la defensa de la identidad de Galicia”, en un homenaje que hizo extensivo a “todas las personas enterradas en Boisaca, en fosas comunes y represaliadas después del momento más cruel e injusto vivido en el Estado español”.

Acto de homenaje

El acto estuvo encabezado por la alcaldesa y en él se honró tanto la memoria de Ánxel Casal y Camilo Díaz Baliño como la de todas las personas represaliadas por defender la libertad, la democracia y los derechos colectivos.

Al acto asistieron miembros de las corporaciones municipales de Santiago de Compostela, Arzúa y Teo, diputadas del Parlamento Gallego y de la Diputación de A Coruña, familiares de Díaz Baliño, diversos representantes de asociaciones y colectivos que trabajan en favor de la memoria histórica, así como la rectora de la Universidad de Santiago, Rosa Crujeiras; la presidenta del Consello da Cultura Galega, Dolores Vilavedra; y otras personas del ámbito cultural y del tejido asociativo compostelano.

Con este reconocimiento, institucionalizado en 2023, el Ayuntamiento de Santiago reafirma su compromiso con la recuperación de la memoria histórica y con la puesta en valor de las personas que lucharon por los derechos civiles, por la cultura gallega y por la construcción de un país más justo e igualitario.

Además de ser el alcalde de Santiago de Compostela en 1936, Ánxel Casal también fue vicepresidente de la Diputación de A Coruña, impulsor del Estatuto del 36, miembro del Partido Galeguista e integrante de las Irmandades da Fala.

La trayectoria política de Ánxel Casal estuvo estrechamente vinculada a una intensa labor cultural, a través de su faceta de impresor y editor y del impulso a la normalización de la lengua gallega. Tanto él como su mujer, María Miramontes, tuvieron una importancia destacada en diversos proyectos tanto para Santiago como para el conjunto del país, como demuestra la fotografía que recoge la presencia de ambos en la entrega del Estatuto de Autonomía de 1936 en Madrid.

Cinco días antes del asesinato de Ánxel Casal, en la carretera de Palas a Melide había sido asesinado el ilustrador y delineante del Ayuntamiento de Santiago, Camilo Díaz Baliño. Casal y Díaz Baliño compartieron los últimos días de sus vidas presos en la Falcona, la cárcel que el franquismo instaló en los bajos del Pazo de Raxoi, pero su relación fue muy estrecha a lo largo de sus trayectorias, tanto en el plano político como en el personal y el artístico.

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