“Si tienes el sueño de llegar al primer equipo, se puede conseguir”

Diego López (Vilalba, 1989) comenzó jugando al fútbol en las escuelas municipales para pronto pasar al Racing Villalbés como cadete, formándose en la base del equipo de su localidad. Tras unos años en el Club Deportivo Lugo, vuelve al Racing para permanecer 15 temporadas consecutivas, siendo 4 años capitán y retirándose del fútbol en el club de su vida.
¿Siempre supo que quería ser futbolista?
Sí, desde pequeño, como muchos niños, me gustaba jugar a la pelota en casa, y en el Ayuntamiento de Vilalba hicieron unas escuelas deportivas, tanto de fútbol como de baloncesto, tenis, judo y otras disciplinas, y me apunté con mi hermano, que es tres años mayor que yo. Así empezamos a ir a los entrenamientos en el pabellón. Un año y pico después dimos el salto al Racing Villalbés, ya que estaban buscando jugadores de la categoría benjamín para ir a un torneo a Pontedeume. En el club estuve en todas las categorías inferiores, de benjamines, alevines, infantiles y cadetes, hasta el segundo año de juveniles. Después, en el último año de juveniles, fui al Club Deportivo Lugo, donde llegué al equipo sénior. El Racing Villalbés me lo dio todo para poder formarme y aprender. En él hice mis amigos, conocí el mundo del fútbol, la disciplina y todo lo que hace falta. La verdad es que estoy muy contento y agradecido por toda esta oportunidad, por todo lo que vivimos y por todos los grandes compañeros y amigos con los que coincidimos. Hoy en día sigo teniendo relación con la mayoría de mis amigos gracias al fútbol.
¿Cómo fue esa etapa en el Club Deportivo Lugo?
En el Club Deportivo Lugo estuve cuatro años. Fiché en la campaña 2007-2008, cuando todavía estaba en mi último año de juveniles, y después di el salto al primer equipo, donde jugué las temporadas 2008-2009, 2009-2010 y 2010-2011. Tengo muy buenos recuerdos de esa etapa y estoy muy contento de haber pasado por el Lugo y de disfrutar de todo ese tiempo. Ya desde el principio, aun siendo juvenil, empecé a entrar en la dinámica del primer equipo, compartiendo vestuario y experiencias con grandes futbolistas que habían jugado en equipos importantes y que llevaban toda su carrera en el fútbol profesional. Fueron años que me sirvieron para conocer un poco mejor lo que significa ser futbolista, viajando por toda España, jugando contra grandes equipos y en grandes estadios. Por eso también me siento muy orgulloso de esos cuatro años que pasé en el Lugo. Mi último año coincidió con la temporada en la que fuimos campeones de liga, otro de los grandes recuerdos que guardo de aquella etapa y, aunque disputamos la fase de ascenso a Segunda División, finalmente quedamos eliminados. Al terminar el contrato, en el año 2011, yo era un chico joven y estaba jugando pocos minutos, así que decidí volver al Racing Villalbés. Y al año siguiente el Lugo consiguió el ascenso a Segunda División.
Volvió a su casa, el Racing Villalbés, y permaneció hasta su retirada, ¿cómo valora su trayectoria profesional?
Cuando volví al Racing Villalbés recuperé grandes amigos y también conocí nuevos compañeros de los que pude aprender. Al llegar recordé todo lo que me habían enseñado en la cantera: el carácter, el orgullo de pertenecer a un equipo que es una familia. Fui pasando año tras año aprendiendo de cada uno de ellos, ganando experiencia y, al mismo tiempo, transmitiéndoles ese conocimiento a las nuevas generaciones que también iban llegando. La verdad es que me siento muy orgulloso de llevar estos 15 años consecutivos en el club y de poder cumplir un sueño que tenía desde pequeño: ser capitán del Racing Villalbés. También me llena de orgullo seguir perteneciendo al club y demostrar a toda la cantera que, si te gusta el fútbol y tienes el sueño y la ilusión de llegar al primer equipo, se puede conseguir. Además, pudimos disfrutar de muchos éxitos en estos últimos años, como las fases de ascenso o el ascenso a Segunda RFEF.
Justo hablando de eso, ¿de qué éxitos se siente más orgulloso?
A nivel individual, de lo que más orgulloso estoy es de llegar a ser jugador del primer equipo, de convertirme en capitán y de ser un referente en un club que para mí siempre fue un sueño. Quizás ese sea el éxito que más orgullo me produce. Después están los éxitos colectivos, como clasificarnos para una fase de ascenso o conseguir el ascenso a Segunda RFEF en el año 2023, algo que nadie esperaba. A mí me parecía algo increíble, algo que no podía suceder, y cuando finalmente sucedió, la verdad es que fue una alegría inmensa. Esa felicidad no llegó solo a los jugadores, sino también a nuestras familias, a los exjugadores, a los aficionados, a los socios y a los vecinos de Vilalba que aquel día se desplazaron hasta Santo Domingo de la Calzada para acompañarnos. Por eso, todos estos últimos años en los que pudimos llevar el nombre del Racing Villalbés por España adelante y también por el resto de las villas y pueblos de Galicia son, para mí, los mayores éxitos que pude vivir.
¿Qué ventajas tiene formar parte de un club de fútbol modesto?
En los equipos más modestos y humildes lo que consigues es un grupo de amigos y una familia. Al final, te sientes como en tu casa y tienes esa sensación de llevar toda la vida en ese club. No es solo por los jugadores. También están los colaboradores, los directivos y todas esas personas que ayudan a lo largo del año y que rodean al equipo. Al final acabas cogiéndoles mucha amistad. Hay mucha gente que se marcha y que, cuando vuelve a hacer alguna visita al estadio de A Madalena, es siempre bienvenida. Sentir el orgullo de haber formado parte del Racing Villalbés es de lo mejor que te puede pasar. Lógicamente, cuanto más asciendes de categoría, más se profesionaliza todo el deporte y allí cumples tu contrato como quien va a trabajar y poco más. Aquí, por el contrario, se genera un buen ambiente, se busca que todo el mundo se sienta a gusto, que esté contento y que pueda disfrutar del fútbol, que al final es para lo que estamos.
¿Cómo ve al equipo de cara a esta nueva temporada? ¿Usted seguirá ligado de alguna forma?
Yo creo que el Racing Villalbés va a hacer una buena temporada, ya que hubo bastantes fichajes con jugadores a los que me enfrenté y que son grandes futbolistas y también buenas personas. Por eso pienso que va a ser un buen año. Como siempre digo, la unión y la fuerza del grupo son las que, al final, hacen que los éxitos lleguen tarde o temprano. A nivel personal, lo que quiero este año es estar tranquilo. Sí que es verdad que, en lo que respecta a jugar al fútbol, me gustaría al menos hacer una pausa durante esta temporada. En cuanto al futuro, no lo sé. Toda persona y todo futbolista que lleva toda la vida jugando al fútbol siente esta pasión y nunca cierra completamente las puertas a volver a jugar el día de mañana. Gracias a Dios hay muchas categorías y diferentes modalidades para seguir vinculado a este deporte. En el Racing estoy echando una mano, ya que la directiva me propuso hacer de enlace con el primer equipo para cualquier duda o cuestión que pueda surgir. Estaré ahí para ayudar en lo que haga falta. Yo, como racinguista, tengo que estar ahí. Si no nos ayudamos los de casa, es difícil que vengan de fuera a hacerlo. Por eso también me siento orgulloso y contento de poder seguir colaborando con el club, ahora desde otra posición distinta a la de jugador.