Trabajadores de la Fundación Lar de Vilagarcía se movilizan contra los despidos y las sanciones

La CIG denuncia que la entidad sin ánimo de lucro que presta servicio para la Xunta está aplicando una política de presiones y abuso de poder
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3 Sep 2026

Personas trabajadoras y representantes sindicales de la CIG en la Fundación Lar Pro Salud Mental de Vilagarcía de Arousa desarrollaron hoy una concentración delante del centro de rehabilitación psicosocial que gestiona esta entidad sin ánimo de lucro en la calle Muíño Novo, en el lugar de A Laxe, para rechazar los despidos, las sanciones, el abuso de poder y las presiones de la dirección del centro contra la plantilla.

Desde la central sindical denuncian que esta política de represión laboral y sindical se mantiene desde hace un año, incrementándose a comienzos de verano. En este tiempo una trabajadora fue despedida, mientras que una de las tres delegadas de personal acumula ya dos sanciones graves. La situación ha provocado además bajas voluntarias de la empresa.

La CIG considera especialmente grave lo que está ocurriendo en la Fundación Lar al tratarse de una institución sin ánimo de lucro que presta servicio para la Administración autonómica, teniendo incluso la consideración de interés social por parte de la Consellería de Familia.

Por su parte, la representación legal de las personas trabajadoras recuerda que trasladaron en numerosas ocasiones a la dirección el «malestar» existente entre la plantilla, el «deterioro» del clima laboral y la «presión» que estaban soportando las personas trabajadoras, «preocupaciones que fueron deslegitimadas, considerándolas como simples percepciones individuales, sin que se adoptasen medidas para abordar el problema».

En consecuencia, se solicitó una evaluación psicosocial del centro, que confirmó tanto el malestar denunciado como factores de riesgo que deberían ser abordados. «En el mes de abril mantuvimos una reunión con la dirección en la que presentamos propuestas concretas para intentar mejorar la situación; dijeron que las revisarían, pero a día de hoy no tenemos respuesta ni vemos cambios significativos; más bien al contrario, ya que en los últimos meses aumentó la presión sobre el personal y se produjeron distintas actuaciones disciplinarias que deberían analizarse en este contexto de conflicto y deterioro del clima laboral».

En este sentido, desde la parte social señalan que el despido de una compañera es el «último episodio» de una situación que llevan tiempo denunciando, por lo que con la movilización de hoy «queremos decir basta, ya que no estamos hablando de un problema puntual ni individual, sino que se trata de una dinámica que afecta al conjunto del personal y que tiene que ser abordada antes de que las consecuencias sean todavía mayores». Por lo que reclaman que se escuche a las personas trabajadoras, que se tengan en cuenta las conclusiones de la evaluación psicosocial y que se adopten medidas «reales» para terminar con esta situación.

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