342 hectáreas de monte en Irixoa se preparan contra los incendios con pastoreo

Prevenir un incendio antes de que aparezca el fuego. Esa es la filosofía que está detrás de una nueva actuación en el Monte Vecinal en Mano Común de Raño, en Irixoa, donde se desarrollará un proyecto de gestión silvopastoral sobre una superficie de 342 hectáreas.
La iniciativa, denominada 'Raño vivo', forma parte de la cuarta edición de 'Comprometidos con nuestros bosques', un programa que este año centra sus esfuerzos en la prevención de los incendios forestales, la conservación de los ecosistemas y la recuperación de los suelos.
La actuación fue visitada este martes por la subdelegada del Gobierno en A Coruña, Obdulia Taboadela, que destacó la importancia de actuar sobre el territorio antes de que se produzca un incendio. Durante la visita, puso como ejemplo este modelo de gestión preventiva basado en la combinación de actividad forestal y ganadería extensiva.
El pastoreo como herramienta para frenar el fuego
Uno de los elementos centrales del proyecto será el pastoreo controlado con cabras y caballos autóctonos de Galicia. La presencia de los animales permitirá reducir la vegetación y la biomasa combustible, creando un territorio más gestionado y reduciendo la continuidad del matorral que puede favorecer la propagación de un incendio.
El proyecto contempla también la recuperación de 30 hectáreas de pastos, la mejora de masas de especies autóctonas y la eliminación de especies invasoras. La intervención pretende, además, favorecer la conservación de hábitats de interés comunitario, entre ellos zonas de robledal, y potenciar la presencia de razas autóctonas.
Otro de los aspectos previstos será el seguimiento del ganado mediante sistemas de localización GPS. De este modo, el pastoreo podrá ser controlado y adaptado a las necesidades de cada zona del monte.
La propuesta busca así que la actividad ganadera contribuya directamente a la conservación del territorio, al tiempo que se recupera un modelo tradicional de aprovechamiento del monte adaptado a las necesidades actuales de prevención.
Una cuarta edición centrada en la prevención
'Raño vivo' es uno de los tres proyectos seleccionados en la cuarta edición de 'Comprometidos con nuestros bosques'. A diferencia de las primeras ediciones, más centradas en la recuperación de superficies dañadas por los incendios, el programa de 2026 apuesta principalmente por actuar antes de que se produzca el fuego.
Los otros dos proyectos se desarrollarán en Palencia y Ciudad Real y también están relacionados con la gestión del territorio, el pastoreo, la recuperación de los suelos y la protección de la biodiversidad.
En el caso de Irixoa, la dimensión del proyecto destaca por su extensión: 342 hectáreas de monte serán incorporadas a un sistema silvopastoral en el que la actividad ganadera tendrá una función preventiva.
La actuación llega en un contexto en el que la prevención forestal ha ganado peso en las políticas públicas tras los grandes incendios de los últimos años. El Ministerio para la Transición Ecológica movilizó 34,5 millones de euros para restaurar zonas afectadas por los incendios del verano de 2025, con 24 millones destinados a actuaciones en Galicia, Castilla y León, Asturias y Extremadura. Entre los trabajos previstos figuran la recuperación de la vegetación, el control de la erosión, la restauración de cauces y la reparación de infraestructuras forestales.
Durante la visita, Taboadela defendió precisamente la necesidad de combinar la respuesta ante los incendios con la actuación preventiva sobre el territorio. El objetivo, según trasladó, pasa por reducir la carga de combustible de los montes, mejorar su gestión y mantener actividad en el medio rural.
De este modo, el monte de Raño se convierte en un ejemplo de cómo el pastoreo, la conservación de la naturaleza y la prevención de los incendios pueden formar parte de una misma estrategia de gestión forestal.