ADEGA pide una declaración ambiental desfavorable para el parque eólico Ferromolín

ADEGA presentó alegaciones al proyecto del parque eólico Ferromolín, promovido por Promoción Eólica Peninsular V, S.L. y sometido a información pública en el BOE el pasado 21 de septiembre. La entidad ecologista solicita una declaración de impacto ambiental desfavorable al considerar que el estudio no evalúa adecuadamente los efectos de la instalación sobre la biodiversidad, la conectividad ecológica, los recursos hídricos y el patrimonio, además de infravalorar los riesgos asociados a los incendios forestales.
El proyecto contempla seis aerogeneradores titulares, cinco posiciones de reserva y una línea de evacuación soterrada de 14,33 kilómetros. Su ubicación en un territorio afectado por el macroincendio de agosto de 2025 es uno de los aspectos que más preocupa a la asociación, que denuncia que el estudio ambiental no analiza suficientemente las consecuencias del fuego ni la vulnerabilidad actual de los terrenos.
ADEGA advierte de que la apertura de pistas y las obras sobre suelos sin vegetación pueden agravar la erosión y favorecer el arrastre de cenizas y sedimentos hacia los ríos y los núcleos de población próximos. También alerta de que las nuevas infraestructuras podrían facilitar la propagación de los incendios y dificultar la regeneración natural del monte. La presencia de aerogeneradores de casi 200 metros de altura podría, además, complicar la intervención de los medios aéreos de extinción.
La asociación cuestiona también la evaluación de los efectos sobre la fauna amenazada, especialmente en el caso del lobo y del oso pardo, especies protegidas por la normativa europea. Considera insuficiente que el estudio descarte la presencia del oso basándose en planes de recuperación de 1990 y 1992, sin analizar adecuadamente la situación actual de la especie.
Otro de los puntos de preocupación es la posible afección a la única pareja reproductora de águila real de la provincia de Lugo, ya que la poligonal del parque se encuentra dentro de su área de campeo. ADEGA señala también deficiencias en el análisis de los murciélagos, al no realizar los muestreos acústicos en altura antes de la autorización del proyecto, como recomiendan las directrices técnicas especializadas.
La entidad denuncia igualmente que el estudio no evalúa las consecuencias de la instalación sobre la Infraestructura Verde de Galicia. Según la cartografía oficial de la Xunta, cinco de los seis aerogeneradores previstos estarían situados en el Corredor Terrestre y el sexto en su límite norte, una circunstancia que, según ADEGA, requiere un análisis riguroso de los efectos sobre la conectividad ecológica y de posibles alternativas para reducir el impacto.
La asociación advierte, además, de que el proyecto podría afectar a los montes vecinales, la gestión forestal, los sotos de castaños, la ganadería extensiva y la actividad turística, aprovechamientos que considera fundamentales para la economía y la vida de las comunidades rurales.
Por estos motivos, ADEGA reclama que se deniegue la autorización del parque eólico Ferromolín y se emita una declaración de impacto ambiental desfavorable. La entidad defiende que el desarrollo de nuevas infraestructuras energéticas no debe comprometer la biodiversidad, el patrimonio ni los usos tradicionales del monte, especialmente en un territorio que todavía afronta las consecuencias de uno de los grandes incendios forestales de los últimos años.