ADEGA reclama una gestión más eficiente del agua frente a la sequía y rechaza apostar por más embalses

La organización ecologista defiende la implantación de una “nueva cultura del agua” basada en el ahorro, en la protección de las cuencas hidrográficas y en la recuperación de hábitats
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25 Aug 2026

ADEGA reclama a la Xunta de Galicia y a los ayuntamientos un cambio en la gestión de los recursos hídricos para hacer frente a los episodios de sequía y considera que la respuesta no debe pasar por la construcción de nuevos embalses, trasvases o captaciones, sino por reducir el desperdicio y mejorar la eficiencia en el consumo.

La organización ecologista defiende la implantación de una “nueva cultura del agua” basada en el ahorro, en la protección de las cuencas hidrográficas y en la recuperación de hábitats como turberas, brañas y humedales. Para ADEGA, las medidas adoptadas de manera puntual durante los períodos de sequía pueden resolver situaciones de emergencia, pero no abordan el problema de fondo en un contexto marcado por el cambio climático.

La entidad advierte además de los efectos que pueden tener los embalses sobre los ecosistemas fluviales, al alterar el funcionamiento natural de los ríos e impedir el transporte de sedimentos hacia las rías. En este sentido, considera que aumentar la presión sobre las cuencas mediante nuevas infraestructuras puede agravar el deterioro ambiental y comprometer los usos futuros del agua.

ADEGA también pone el foco en el elevado consumo asociado a determinadas actividades industriales. La organización critica especialmente el modelo de grandes industrias que precisan importantes volúmenes de agua y considera que seguir facilitando estos recursos mediante concesiones o bonificaciones resulta incompatible con una gestión sostenible.

Otro de los ámbitos señalados es el modelo forestal basado en el monocultivo del eucalipto, que, según ADEGA, tiene efectos sobre la disponibilidad de agua y la capacidad de los suelos para retenerla. La organización vincula también el modelo agroganadero intensivo, las macrogranjas y el uso de agrotóxicos con un elevado consumo de agua y con la contaminación de las cuencas por nitratos.

La protección de los hábitats higrófilos constituye igualmente una de las prioridades que reclama la asociación. Turberas, brañas y humedales desempeñan un papel importante en la captación y regulación del agua, por lo que ADEGA considera imprescindible frenar su deterioro y evitar nuevas actuaciones que puedan dañarlos.

La organización defiende que las administraciones deben aplicar medidas obligatorias de ahorro y eficiencia, especialmente en los períodos de escasez. Entre otras actuaciones, reclama restricciones de determinados usos, una mejor distribución de los recursos y sanciones para los casos de desperdicio, con especial atención a los grandes consumidores.

ADEGA señala además las pérdidas existentes en las redes de abastecimiento. Según los datos del INE correspondientes a 2024, en Galicia se perdía ese año el 28 % del agua de la red de suministro, frente al 22 % de la media estatal. Para la entidad, reducir estas pérdidas debería constituir una prioridad antes de promover nuevas infraestructuras para aumentar la disponibilidad del recurso.

La asociación apuesta también por generalizar sistemas de aprovechamiento del agua de lluvia y de reutilización de las aguas grises, limitar el empleo de agua potable para riego y limpieza viaria e impulsar una jardinería con especies autóctonas que precisen menos recursos hídricos. También propone tecnologías más eficientes en los hogares y una política tarifaria progresiva que penalice el desperdicio.

Finalmente, ADEGA considera fundamental reforzar la educación ambiental y la participación ciudadana para avanzar hacia un consumo más responsable. La organización sostiene que la gestión del agua debe combinar medidas de ahorro, protección ambiental y concienciación social, entendiendo este recurso como un bien limitado e imprescindible para la vida.

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