ADEGA y Amil Sen Eólicos lanzan una campaña para frenar en los tribunales la línea de alta tensión Pico Touriñán-Tivo

Las entidades buscan recaudar 8.100 euros en tres meses para recurrir el proyecto ante la justicia y alertan de sus posibles efectos sobre espacios naturales, patrimonio arqueológico y las bestas de Sabucedo
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15 Oct 2026

La asociación ecologista ADEGA y el colectivo Amil Sen Eólicos han puesto en marcha una nueva campaña de micromecenazgo bajo el lema #TiPodesParalos para financiar la batalla judicial contra la línea de alta tensión Pico Touriñán-Tivo, una infraestructura de más de 17 kilómetros que atravesaría seis municipios de la provincia de Pontevedra. Las entidades pretenden reunir un mínimo de 8.100 euros para recurrir el proyecto ante el Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG) y solicitar su paralización cautelar.

La campaña, que comenzó este jueves, 15 de octubre, se prolongará durante tres meses y busca impedir la construcción de una instalación promovida por Engie Proyecto Touriñán, Naturgy Renovables y Norvento para evacuar la energía de cuatro parques eólicos: Campo das Rosas, Portovidros, Touriñán III-2 y Acibal.

ADEGA recuerda que los tres primeros parques están paralizados cautelarmente por el TSXG a petición de la organización ecologista, debido al riesgo de provocar daños ambientales irreversibles o de difícil reparación. En el caso de Acibal, la entidad ha presentado un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Por ello, considera contradictorio tramitar una infraestructura destinada a transportar la electricidad generada por instalaciones cuyo futuro continúa pendiente de resolución judicial.

Las organizaciones advierten, además, de que detener la línea de alta tensión podría resultar determinante para frenar el desarrollo del parque eólico Acibal, cuyas obras iniciales ya habrían ocasionado importantes daños en el patrimonio cultural y arqueológico del entorno.

El trazado atravesaría los municipios de Cerdedo-Cotobade, A Estrada, Campo Lameiro, Moraña, Portas y Caldas de Reis, y podría afectar directamente al patrimonio vinculado a las bestas de Sabucedo, una tradición reconocida como Bien de Interés Cultural.

ADEGA denuncia que el proyecto atraviesa áreas de elevado valor ecológico sin que, a su juicio, se hayan evaluado adecuadamente todas las posibles afecciones ambientales. En el primer tramo del recorrido se localizan numerosos humedales inventariados y hábitats de interés comunitario, entre ellos brezales húmedos atlánticos y turberas, algunas consideradas prioritarias.

La entidad también señala que los estudios ambientales no habrían valorado correctamente la presencia de especies vegetales amenazadas, como Lycopodiella inundata y el lirio de monte (Iris boissieri), ambas catalogadas en peligro de extinción. A estas se suman otras especies vulnerables que podrían verse afectadas por la ejecución de las obras.

En el ámbito de la fauna, la organización ecologista cuestiona la evaluación de la presencia y posible nidificación de aves amenazadas como el aguilucho cenizo, el aguilucho pálido, el milano real y la avutarda, estas dos últimas especies catalogadas en peligro de extinción. Según ADEGA, el estudio de impacto ambiental y la correspondiente declaración ambiental tampoco recogen la presencia del buitre negro y el buitre leonado, documentada mediante observaciones y referencias de la Sociedade Galega de Ornitoloxía.

Las entidades alertan igualmente de las consecuencias que la infraestructura podría tener sobre el patrimonio histórico y arqueológico de una zona con una importante concentración de arte rupestre al aire libre. Campo Lameiro y los municipios de su entorno albergan numerosos elementos patrimoniales que podrían resultar afectados por el trazado, entre ellos mámoas, castros, petroglifos, torres, caminos tradicionales, iglesias, cruceiros, molinos, lavaderos, pazos y hórreos, además del Camino Portugués de Santiago.

Entre los puntos que consideran especialmente amenazados figuran los petroglifos de Chan de Carballeda, en Painceiros, y el Coto do Rañadoiro, en Moimenta, ambos en Campo Lameiro, así como la mámoa número 2 de A Pallota, en Rebón, en el municipio de Moraña.

El objetivo es reunir 8.100 euros en tres meses

La campaña de financiación colectiva se desarrollará en dos fases. En la primera, que finalizará el 15 de noviembre, ADEGA pretende conseguir 4.000 euros para sufragar la presentación del recurso administrativo de alzada y la elaboración de un informe técnico ambiental.

La segunda fase, con una duración de dos meses, tendrá como objetivo recaudar los 4.100 euros restantes para interponer el recurso contencioso-administrativo ante el TSXG y solicitar la suspensión cautelar del proyecto.

ADEGA y Amil Sen Eólicos hacen un llamamiento a los vecinos de los territorios afectados y al conjunto de la ciudadanía gallega para colaborar económicamente en la iniciativa. Las entidades defienden una transición energética sostenible y justa que tenga en cuenta a las personas, la biodiversidad y el territorio, y que no suponga la degradación de espacios naturales ni la destrucción del patrimonio cultural.

La campaña #TiPodesParalos, impulsada en 2023, ha permitido frenar en los tribunales más de una treintena de proyectos eólicos, según destacan las organizaciones promotoras. Ahora, ambas entidades apelan de nuevo a la colaboración ciudadana para financiar la vía judicial contra la línea de alta tensión Pico Touriñán-Tivo y tratar de impedir su construcción.

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