Besteiro acusa a Rueda de querer ser el primero en hacer una ley digital "mientras el alumnado gallego se hunde en PISA"

El portavoz parlamentario del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, reclamó hoy la creación de una comisión especial de estudio en el Parlamento de Galicia sobre la educación digital antes de que la Xunta saque adelante su ley. Lo hizo tras reunirse en Santiago con el presidente de Confapa Galicia, Rogelio Carballo, y su directiva, con quienes compartió la preocupación por los resultados del informe PISA. "Primero investigar, después conocer y después legislar. Y no al revés que es como se está haciendo", resumió.
Los socialistas presentaron una enmienda a la totalidad al proyecto de Ley de educación digital que la Xunta remitió al Parlamento. Pero Besteiro quiso dejar claro que lo de fondo no es la enmienda, sino el método. "La Xunta quiere ser la primera en tener una innovación legislativa y no hace las cosas como se deben hacer", dijo. Por eso, dijo, la comisión que propone el PSdeG sería una comisión especial no permanente de estudio sobre la educación digital, las tecnologías y la incorporación de la inteligencia artificial a las aulas. Y sus resultados servirían de base para redactar la ley.
Besteiro habló de tres meses, “por la urgencia del tema, refrendada por el informe PISA”, con un cronograma cerrado y con comparecencias de personas que aporten conocimiento y experiencia: "Eso nos va a permitir construir una legislación adecuada a la realidad y, sobre todo, ya conocedora de dónde tenemos que actuar".
El portavoz socialista recordó que la Xunta lleva más de diez años implantando el modelo digital en las aulas sin una evaluación seria de los resultados. Pide datos coherentes sobre cómo se hizo esa implantación, qué efectos tuvo y cómo se corrigen los perjuicios que ahora afloran con el informe PISA, donde Galicia cae proporcionalmente más que el conjunto del Estado. La respuesta, añadió, no es sacar las pantallas fuera de la escuela. "En un mundo donde las pantallas lo dominan todo, la solución no es excluirlas, sino regularlas, canalizar su uso y educar en ese uso. No podemos descolgarnos del avance tecnológico", señaló.
Besteiro criticó la reacción del Gobierno gallego al informe PISA, que vio esta semana en sede parlamentaria. "Lo que hicieron Rueda y el conselleiro fue buscar culpables y echar balones fuera, cuando realmente es un momento de responsabilidad, de analizar y de proponer soluciones ante una situación realmente dramática. Hay que cambiar el método de trabajo".
La reunión con Confapa sirvió también para repasar el plan de choque que el PSdeG registró en el Parlamento esta misma semana: 50 millones de euros, el 1,6% del presupuesto de la Consellería de Educación, para incorporar 650 profesionales de apoyo y acometer obras urgentes en los centros.
El presidente de Confapa, Rogelio Carballo, dio la bienvenida a la propuesta socialista y anunció que la asociación apoyará y participará en los foros de debate aportando expertos. La confederación de ANPA de centros públicos presentó cerca de sesenta enmiendas al proyecto de ley. "La tecnología no es la culpable de esta situación. El problema es cómo se usa", dijo Carballo, que calificó el informe PISA de "retrato de cuerpo entero" del sistema educativo y reclamó una reflexión "mucho más profunda" que las clases de refuerzo anunciadas por el conselleiro.
Besteiro sobre Ceuta y la Ley de Nietos
Ceuta. Preguntado por los informes desclasificados sobre la entrada masiva en Ceuta, Besteiro dijo que no le da "el valor de un informe serio" a un mensaje de WhatsApp. "Cuando uno tiene una evidencia de que va a entrar esa cantidad de personas en el territorio nacional, no se traslada por WhatsApp, se escala a las últimas instancias de la Administración del Estado. Hay otros canales".
Lo que de verdad preocupa a los socialistas, insistió, es la situación de los menores no acompañados. Ayer mismo interpeló a Alfonso Rueda en el Parlamento para que cambie de actitud: "El PP no puede utilizar la vulnerabilidad de un niño para dividir un país y sembrar odio".
Besteiro comparó la acogida de más de 700 niños y niñas ucranianos en 2022, de la que Galicia "presumió", con las diferencias que ahora se establecen con quienes llegan desde Ceuta. "No son números ni expedientes. Son menores que necesitan ayuda y protección. Las comunidades autónomas tienen que acogerlos con un reparto justo y con los brazos abiertos".
Sobre la suspensión cautelar del voto de los nacionalizados por la Ley de Memoria Democrática, Besteiro fue rotundo: "No concibo una nacionalidad a medias. No hay españoles a medias ni gallegos y gallegas a medias". Rechazó la decisión del Supremo por "incoherente" y reivindicó que la nacionalidad de los hijos y nietos de la emigración no es un privilegio ni un regalo, "sino una reparación". Recordó que la Ley de Memoria Democrática salió adelante solo con el voto favorable de los socialistas, sin el apoyo del PP ni del BNG.
Y cargó contra Rueda y Feijóo: "Estuvieron alimentando esto todo el verano. No se puede ir a Argentina o a Uruguay a darse golpes de pecho, decir lo mucho que queremos al mundo de la emigración, y después darle esta puñalada trapera apoyando la cautelar y a quien presentó el recurso, que son ámbitos de la ultraderecha más extrema de este país".