Besteiro exige a la Xunta que active el Plan de Emergencia en Viana do Bolo

El secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, exigió hoy a la Xunta de Galicia que active el plan de emergencia en Viana do Bolo y movilice "con rapidez" todos los recursos necesarios para atender a la vecindad afectada por las riadas. Besteiro se desplazó hasta la zona para estar con los vecinos y vecinas de los núcleos afectados, acompañarlos, escucharlos y conocer sobre el terreno el alcance de los daños.
Acompañado por el alcalde, Germán García-Ávila, el secretario provincial del PSdeG, Álvaro Vila, y la diputada Carmen García Costas, entre otros cargos socialistas, Besteiro visitó algunas de las áreas más castigadas, especialmente A Bouza, donde la fuerza del agua arrastró piedras, troncos, tierra y restos vegetales hasta dejar el núcleo cubierto por varios metros de material.
"Estamos ante una emergencia total. Lo que vemos aquí es dantesco: casi cuatro metros de relleno, todo lo que bajó del monte encima de las casas, de los accesos y de la vida diaria de la gente", afirmó Besteiro, quien subrayó que la primera obligación en este momento es "ponerse del lado de los vecinos, apoyarlos y darles la seguridad de que las administraciones van a reaccionar".
El líder socialista reclamó a la Xunta que no pierda tiempo. "Con toda la prudencia y con toda la responsabilidad que requiere este momento, pedimos que se active el plan de emergencia. No hay motivo para no hacerlo. Si esto no es una emergencia, ¿qué lo es?", preguntó.
Besteiro vinculó los daños sufridos esta semana con la situación en la que quedaron los montes después de los incendios del pasado verano. "Estamos viendo las consecuencias de un monte absolutamente pelado, que ya no hace de barrera natural cuando cae una tormenta fuerte. Incendios más abandono acaban provocando catástrofes", advirtió.
En esa línea, recordó que los socialistas llevan meses reclamando actuaciones en los terrenos quemados, en la retirada de madera, en la limpieza de los márgenes y en la recuperación de las zonas afectadas por el fuego. "Durante todo el invierno estuvimos avisando precisamente de esto: de que no se podían dejar abandonadas las zonas quemadas. Ahora vemos una barrera de restos, madera, tierra y piedras que bajó con fuerza y se llevó todo por delante", señaló.
El secretario general del PSdeG insistió en que "después habrá tiempo para analizar responsabilidades y consecuencias", pero remarcó que ahora la prioridad debe ser "salvar la situación de la vecindad, recuperar lo que se pueda recuperar y sanear cuanto antes todos los núcleos afectados".
"Pedimos prontitud, rapidez y recursos. La Xunta tiene que actuar ya, activar la emergencia y poner a todas las administraciones a trabajar para reparar los daños y para que los vecinos puedan recuperar su vida", concluyó.
Por su parte, el alcalde de Viana do Bolo, Germán García-Ávila, describió la situación como "un tsunami, todo arrasado" y explicó que los núcleos afectados son A Bouza, Pradocabalos, Pixeiros y O Castro.
El regidor señaló que en un primer momento la mayor preocupación estaba en Pradocabalos, donde una acumulación muy importante de material orgánico, piedras y restos arrastrados por el agua llegó a presionar los pilares de un puente. "Si ese puente se viniese abajo, el pueblo que está cien metros más abajo podría haber desaparecido", advirtió. Según explicó, la estructura resistió, pero los equipos están retirando material para reducir la presión por si vuelve a llover.
García-Ávila explicó que en A Bouza la escena es "un auténtico desastre". Lo que era un arroyo acabó convertido en una vía de arrastre por la que bajó el agua procedente del monte, cargada de restos de madera, maleza, piedras y tierra. "Los incendios del año pasado dejaron los montes completamente pelados. Después se hicieron cortas, pero muchos árboles quedaron sin retirar y la maleza tampoco se sacó. Todo eso impidió que el agua corriese con normalidad y acabó formando esto", explicó.
El alcalde también detalló que varias carreteras continúan cortadas o muy dañadas. Entre ellas, la que comunica A Bouza con Pixeiros, que quedó prácticamente desaparecida en algún tramo, y otra vía en O Castro, lo que obliga a la vecindad a dar rodeos de varios kilómetros para acceder a la OU-533 cuando antes tenían la salida a apenas unos cientos de metros.
García-Ávila señaló que el Ayuntamiento está acompañando a la vecindad en la tramitación con los seguros y con el Consorcio, a la espera de las valoraciones periciales que permitan retirar con garantías todo el material acumulado. Mientras tanto, explicó que ya se abrió un canal de salida para que, si vuelve a llover, el agua pueda escurrir sin agravar la situación.
El regidor añadió que hay vecinos sin luz y sin abastecimiento normalizado de agua potable, por lo que el Ayuntamiento habilitó mangueras y llevó agua al núcleo. También confirmó la existencia de personas en situación de especial vulnerabilidad, entre ellas un vecino con movilidad reducida que perdió el elevador que utilizaba para acceder a su vivienda.
Sobre la posible declaración de zona de emergencia, García-Ávila explicó que ya trasladó esta necesidad a la conselleira competente durante su visita. "Esto parece de libro. Nosotros vamos a recurrir a todo lo que sea necesario para que aquí se invierta cuanto antes el dinero que haga falta y para que la vecindad pueda volver a desarrollar su vida con normalidad", afirmó.
El alcalde advirtió de que el Ayuntamiento "va a acompañar primero todas las gestiones", pero dejó claro que, si las soluciones no llegan, "no le va a temblar el pulso" para convocar un pleno y solicitar todas las ayudas necesarias por los cauces legales que correspondan.